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Él es Herbie Wertheim, el multimillonario que pagó una fortuna por el primer Ferrari eléctrico de la historia

Wertheim se hizo propietario del Ferrari Luce Chasis 0, el primer vehículo eléctrico de la compañía.

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18 de agosto de 2026 a las 6:26 p. m.
Herbert Wertheim, el multimillonario de 87 años que compró el Ferrari Luce Chasis 0
Herbert Wertheim, el multimillonario de 87 años que compró el Ferrari Luce Chasis 0 Foto: Tomado de X: @SzyslakVocko / API

La subasta del primer vehículo Ferrari completamente eléctrico no solo hizo historia por ser la inauguración de esta marca italiana en esta tecnología. Su debut también estuvo acompañado de una cifra difícil de ignorar, pues la primera unidad del Luce fue vendida por US$40 millones en una subasta benéfica, convirtiéndose en el automóvil nuevo más caro jamás vendido en una subasta.

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El Ferrari 849 Testarossa Spider en el concesionario HROwen Ferrari de Hatfield, Hertfordshire. El Ferrari 849 Testarossa Spider es el predecesor del Ferrari SF90 Stradale. Hatfield es el centro de operaciones principal de HROwen, ya que allí se encuentra su sede central. (Foto de Martyn Lucy/Getty Images)
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Varios medios especializados revelaron el nombre de la persona que estuvo detrás de esta millonaria puja. Se trata de Herbert “Herbie” Wertheim, multimillonario estadounidense, inventor, filántropo y reconocido coleccionista de Ferrari.

Ahora bien, esta no es la primera compra millonaria que protagoniza Wertheim. El empresario norteamericano ya había puesto su nombre en una transacción récord de esta misma marca el año pasado, cuando pagó US$26 millones por un Ferrari Daytona SP3 Tailor Made.

¿Quién es Herbie Wertheim?

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Herbie Wertheim, el multimillonario comprador del primer Ferrari eléctrico de la historia. Foto: Tomada de X: @Lev_Kop / API

Wertheim no es un comprador ocasional de vehículos de lujo. El estadounidense construyó su fortuna principalmente en el sector tecnológico y es conocido también por sus inversiones en compañías como Apple y Microsoft.

Wertheim nació en 1939 y, durante su infancia, tuvo dificultades académicas relacionadas con la dislexia. El multimillonario detalló en una entrevista con Forbes que llegó a enfrentar cargos por ausentismo escolar y que, a los 17 años, ingresó a la Marina estadounidense.

Posteriormente, trabajó como ingeniero y tuvo una etapa vinculada a la NASA en Cabo Cañaveral. Su formación terminó llevándolo hacia la optometría; se graduó como doctor en Optometría en el Southern College of Optometry y después desarrolló una carrera como científico, inventor y empresario.

Así, fue un invento con el que comenzó su fortuna: Wertheim fundó Brain Power Inc. (BPI), compañía dedicada a productos y tecnologías ópticas. Allí, uno de sus principales desarrollos fue una tecnología para lentes capaz de filtrar radiación ultravioleta, y la empresa sostiene que sus investigaciones también abarcaron la protección frente a la luz azul.

BPI llegó a acumular más de 100 patentes y derechos de autor. Pero la clave de su patrimonio no estuvo únicamente en la empresa; sus inversiones tienen un protagonismo clave.

El hombre que compró Apple y casi nunca vendió

Wertheim comenzó a invertir las ganancias de BPI en la bolsa desde 1970. Su estrategia fue sencilla: comprar acciones de compañías que consideraba sólidas y mantenerlas durante décadas.

Uno de sus mayores aciertos fue Apple. Forbes reportó que compró acciones de la compañía desde su salida a bolsa en 1980 y que posteriormente volvió a invertir cuando el precio cayó considerablemente durante los años noventa. También compró acciones de Microsoft desde su oferta pública inicial de 1986.

El evidente éxito de las compañía tecnológicas en mención desencaderon en la riqueza del empresario que le apostó a la tecnología desde sus inicios.