A medida que avanza la venta de carros eléctricos en el mundo, muchas son las dudas que surgen en el proceso de adaptación de los usuarios a estas nuevas formas de movilidad.


Si bien, antes de la compra persisten inquietudes sobre qué tanta autonomía tiene un vehículo, qué tan resistentes son, cómo es su comportamiento en carretera, una vez se sella el negocio, es normal que aparezcan otro tipo de inquietudes referentes a su mantenimiento.
En este sentido, saber cada cuánto se debe llevar al taller, cómo se deben realizar algunas de sus actualizaciones o si se puede lavar como cualquier auto a combustión, son ese tipo de dudas que se van despejando a medida que aumenta la familiarización con este tipo de autos y su tecnología.
¿Un carro eléctrico se puede lavar como un carro a combustión?
Al respecto, la mayoría de los fabricantes confirma que los vehículos eléctricos pueden lavarse igual que un carro a combustión, siempre y cuando se sigan ciertas recomendaciones para proteger sus sistemas eléctricos y electrónicos.
En la actualidad, no existen prohibiciones legales ni técnicas para lavarlos con métodos habituales, como túneles de lavado o lavado manual, con la condición de cerrar bien las cubiertas de los puertos de carga y seguir las indicaciones del manual del propietario.
Incluso, según información técnica, el agua no representa riesgo comparado con lluvia normal para un auto eléctrico. La mayoría de estos vehículos están diseñados para soportar condiciones húmedas sin que ello afecte su funcionamiento o seguridad.

Algunas medidas de precaución
Aunque se pueden lavar igual, hay diferencias importantes respecto a los vehículos de combustión que conviene conocer:
Evitar alta presión en áreas sensibles
Uno de los puntos más mencionados por expertos es evitar el uso de chorros de alta presión directamente sobre el puerto de carga, sensores, cámaras y sellos eléctricos. Aunque la mayoría de componentes eléctricos están bien sellados, la fuerza excesiva puede con el tiempo comprometer estas protecciones.
Cuidado con el puerto de carga
El puerto de carga es la diferencia más obvia frente a un auto combustionado. Antes de iniciar cualquier lavado, este puerto debe estar completamente cerrado y sellado para impedir la entrada de agua, jabón o residuos. Esto ayuda a evitar problemas con conexiones eléctricas sensibles.
Elegir productos adecuados
Los carros eléctricos no requieren productos especiales, pero sí más suaves o pH neutro que los detergentes agresivos que pueden dañar sellos, pinturas o plásticos. Muchos expertos recomiendan evitar químicos muy fuertes que, aunque comunes en lavados tradicionales, pueden afectar componentes delicados.
Modo lavado y sensores
Algunos modelos eléctricos modernos incluyen un “modo de lavado” que desactiva sistemas automáticos como sensores de lluvia, cámaras o asistencias ADAS durante el lavado. Si el carro posee esta función, se aconseja activarla antes de entrar al túnel de lavado.
¿Qué pasa con el lavado del motor?
A diferencia de los carros a combustión, donde muchos propietarios ocasionalmente lavan el compartimiento del motor, en los eléctricos esto es innecesario.
En éstos no hay un motor tradicional lleno de piezas expuestas al polvo y grasa, sino un motor eléctrico sellado que no suele acumular suciedad crítica.
¿Qué pasa con el sub-chasis o parte baja?
El sistema de baterías de los vehículos eléctricos suele estar debajo de la carrocería. Por ello, aunque la mayoría de lavados automáticos incluyen limpieza del sub-chasis, muchos expertos recomiendan ser moderados con chorros de agua de alta presión en esa zona para evitar presión excesiva sobre cables o conexiones selladas.


Siempre que vaya a un auto lavado o que usted prefiera hacer la limpieza de su vehículo, recuerde lo siguiente: aunque los carros eléctricos pueden lavarse como los vehículos de combustión, su tecnología avanzada requiere mayor atención a detalles que antes eran menos relevantes.
