salud

Pfizer y BioNTech trabajan en una vacuna de ARNm contra la ‘culebrilla’

Los laboratorios anunciaron el proyecto de crear una vacuna en conjunto para el herpes zóster varicela. Las pruebas de este biológico empezarían a finales de 2022.


Los laboratorios Pfizer (estadounidense) y BioNTech (alemán), fabricantes de una de las principales vacunas contra la covid-19, anunciaron el 5 de enero un nuevo proyecto común de vacuna de ARN mensajero (ARNm), contra el zóster varicela, conocido popularmente como ‘culebrilla’.

Por su parte, Moderna anunció que había comenzado los ensayos de una vacuna contra la mononucleosis, utilizando también ARNm. Se trata de una primera dosis que fue inyectada a un participante para evaluar una vacuna contra el virus de Epstein-Barr (VEB), causante de la mononucleosis infecciosa.

El acuerdo entre Pfizer y BioNTech incluye la “investigación, desarrollo y comercialización” de la vacuna, señala un comunicado conjunto de ambas empresas, que especifica que “las pruebas clínicas comenzarían en el segundo semestre de 2022″.

Los adultos mayores de 50 años, así como los grupos de población considerados vulnerables, como pacientes con cáncer, tienen mayor riesgo de infectarse con zóster. Nuestro objetivo es desarrollar una vacuna de ARNm con un perfil de seguridad positivo y alta eficacia”, explica en el comunicado de prensa Ugur Sahin, presidente de BioNTech.

La colaboración entre el gigante farmacéutico estadounidense y el especialista alemán en biotecnología comenzó en 2018 con un proyecto de vacuna contra la gripe.

Este programa fue reemplazado en 2020 a causa de la aparición del nuevo coronavirus, lo que llevó a ambos laboratorios a desarrollar en tiempo récord la primera vacuna de ARN mensajero aprobada contra la covid-19.

La tecnología del ARN mensajero hasta ahora no ha sido aplicada contra otro virus, pero es considerada como muy prometedora en el combate contra muchas enfermedades.

Actualmente se desarrollan varios proyectos de vacunas de ARN mensajero, no solo contra la gripe sino también para combatir al VIH.

BioNTech, pionero en la investigación de esta tecnología, trabaja en el desarrollo de vacunas contra varias enfermedades, como la tuberculosis, la malaria y ciertos cánceres.

El herpes zóster o zóster varicela es una manifestación de la reactivación del virus de esta última enfermedad, que afecta con mayor frecuencia a adultos mayores de 50 años. Tras la convalecencia por varicela, el virus permanece latente en las células nerviosas del organismo y puede reactivarse a causa de factores desencadenantes, como el estrés o la inmunosupresión.

Por lo general es benigna, pero esta infección localizada puede provocar la aparición de dolores.

Según la Clínica Mayo, la razón del desarrollo del herpes zóster no está clara. Puede deberse a una menor inmunidad a las infecciones a medida que el cuerpo envejece.

La varicela-zóster es parte de un grupo de virus llamados virus del herpes, que incluye los virus que causan el herpes labial y el herpes genital. Debido a esto, la ‘culebrilla’ también se conoce como herpes zóster. Sin embargo, el virus que causa la varicela y el herpes zóster no es el mismo virus responsable del herpes labial o del herpes genital, una infección de transmisión sexual.

Aunque en la actualidad hay vacunas aprobadas contra el herpes zóster, ambos laboratorios creen que se puede desarrollar otra mejorada, más eficaz y mejor tolerada utilizando la tecnología de ARNm.

En los Estados Unidos, la vacuna Shingrix fue aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) en 2017. Según estudios realizados, la vacuna Shingrix ofrece protección contra el herpes zóster durante más de cinco años. La Shingrix es una vacuna inactivada elaborada a partir de un componente del virus. Se administra en dos dosis, con dos a seis meses entre cada dosis.

La vacuna Shingrix está aprobada y se recomienda para personas de 50 años o más, incluso para quienes ya hayan recibido la vacuna Zostavax o ya hayan tenido herpes zóster.

La vacuna Zostavax ya no se vende en Estados Unidos, pero es probable que otros países aún la usen.

Los efectos secundarios más comunes de ambas vacunas contra el herpes zóster son enrojecimiento, dolor, sensibilidad, hinchazón y picazón en la zona de la inyección, y dolores de cabeza.

*Con información de AFP.