Los animales continúan siendo víctimas del tráfico ilegal. Gracias a un operativo de las autoridades ambientales en Cundinamarca, se logró el rescate de 26 animales silvestres, los cuales fueron atendidos y protegidos en distintos municipios del departamento, como resultado de un trabajo conjunto entre comunidades, autoridades ambientales y organismos de apoyo.

Según se dio a conocer, el operativo fue liderado por la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), a través de sus direcciones regionales Bajo Magdalena, Soacha y Tequendama.
En el Bajo Magdalena, uno de los casos que sorprendió, según las autoridades, correspondió a un hormiguero o tamandúa (Tamandua mexicana), encontrado con apoyo del Cuerpo de Voluntarios Ambientales de Puerto Salgar.
Luego de ser valorado por profesionales de la CAR y de activarse la ruta de atención de fauna silvestre, el ejemplar fue liberado en un área estratégica para la conservación ubicada en el Distrito de Manejo Integrado Cuchilla de San Antonio y Laguna del Coco.

En Caparrapí, fueron rescatados dos polluelos de currucutú (Megascops choliba) y siete crías de zarigüeya (Didelphis marsupialis), que debido a su estado de vulnerabilidad fueron trasladados al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre (CAV) para recibir cuidados especializados y posteriormente devolverlos a su hábitat natural.
En las regiones de Soacha y Tequendama también fueron atendidos varios casos. Con apoyo de la Policía de Carabineros, profesionales de la CAR rescataron en Soacha y Sibaté a 12 animales, entre ellos tres búhos, tres tortugas, dos loros reales, tres torcazas y una iguana, que luego fueron liberados en sitios adecuados para su conservación.

En La Mesa, la comunidad entregó cuatro crías de zarigüeya cuya madre había muerto tras ser atacada por un perro, mientras que en zona rural de El Colegio fue encontrado un borugo que necesitaba atención especializada.
Todos los ejemplares fueron valorados para determinar su estado y definir el proceso de recuperación y eventual retorno a su hábitat natural.

La CAR destacó que estos rescates reflejan una mayor participación de las comunidades en la protección de la fauna y reiteró el llamado a reportar cualquier animal silvestre herido, en riesgo o en cautiverio.
La recomendación de las autoridades es no manipular, comercializar ni mantener en casa a estas especies, sino informar a las entidades competentes para que profesionales especializados se encarguen de su atención, rehabilitación y liberación en condiciones seguras.
