Los gatos se han convertido en las mascotas favoritas de muchas personas. En diferentes hogares estos animales han ganado un espacio importante y se han vuelto parte fundamental de las familias.

Sin embargo, es importante saber que sus comportamientos son diferentes debido a diversos factores: biológicos, ambientales y de experiencia.
En esto influye mucho su genética, pues así como ocurre con otras especies, cada gato tiene una personalidad heredada que puede hacerlo más activo, tímido, curioso o independiente.
También es relevante su etapa de vida y su estado de salud, ya que los cambios físicos o enfermedades pueden modificar su forma de actuar.
El comportamiento de un gato también depende de su entorno. Una mascota que creció en contacto con personas y otros animales suele ser más sociable, mientras que uno con pocas interacciones puede mostrarse más reservado o temeroso.

Así mismo, estos animales muestran señales que son evidencia de su felicidad y de que se sienten confiados y tranquilos en su hábitat.
Sin embargo, muchas veces esos gestos de que el compañero felino está viviendo una época plena son desaparcibidos o no se les presta atención, según indica el veterinario mexicano Carlos Gutiérrez.

Una de las señales de felicidad es correr y caminar con confianza. Si el gato tiene momentos de gran actividad en los que va de un lado a otro, considera que todo su entorno es una zona segura donde no tiene nada que temer.
La hora del alimento también es clave, pues es un momento de gran vulnerabilidad para los felinos; si ellos se sientan y comen tranquilamente, sin preocuparse de que su amo pase por su lado, está demostrando que confía plenamente y está tranquilo.

Otro signo que manifiesta felicidad y seguridad es cuando estas mascotas duermen en posturas extrañas sin quedarse sobre sus cuatro patas, un indicio muy favorable.
Un indicio más de felicidad y seguridad de los gatos es cuando se duermen en cualquier parte de la casa con tranquiliad. De igual forma, si muestran la barriga para que se la consientan o si la cabeza está elevada de manera sostenida, esto indica que se siente contento y seguro.

Un signo más es si el felino acerca su nariz hacia hacia la cara de su amo, según el portal Experto Animal.
Los movimientos de la cola también reportan información sobre su estado de ánimo. Así, si está erguida hacia arriba, es señal de que está feliz, y si la punta de esta muestra un pequeño gancho, es sintomático de que está emocionado de ver a su tenedor o dueño.
