Tinto llegó a Bogotá en una situación crítica después de ser mordido por una serpiente. El perro presentaba una fuerte inflamación en la cara, dolor, mareo y un evidente deterioro, por lo que sus familiares tuvieron que buscar atención veterinaria de urgencia para intentar salvarle la vida.

El caso fue atendido en FAUNA Vet Urgencias Bogotá, luego de que el tutor de la mascota se comunicara inicialmente con el doctor Gonzalo.
En ese primer contacto, el reporte indicaba que Tinto tenía la cara inflamada y se consideró que podía tratarse de la picadura de algún insecto.
Sin embargo, al día siguiente la situación no había mejorado. El tutor volvió a comunicarse con la veterinaria y decidió trasladar a Tinto desde Melgar hasta Bogotá.
Al ser examinado por los profesionales, aparecieron señales que apuntaban a una mordedura de serpiente.
Según explicó FAUNA, la inflamación ya se había extendido por buena parte de la cara y estaba acompañada de edema y fuertes dolores.
Además, posteriormente aparecieron lesiones compatibles con el daño provocado por la mordedura.
El equipo veterinario tuvo que actuar contra el tiempo. Los doctores comenzaron con el manejo del dolor y la hidratación, mientras administraban suero antiofídico y mantenían al perro bajo monitoreo permanente para seguir de cerca su evolución.
Durante los primeros días, Tinto estuvo muy deprimido, no quería levantarse, tenía poco apetito y necesitaba hidratación, alimentación de mantenimiento y medicamentos para controlar el dolor.
El caso estuvo a cargo del doctor Gonzalo, quien cuenta con más de 30 años de experiencia en el cuidado de animales.
Uno de los retos fue que este tipo de emergencias no es frecuente en Bogotá, por lo que no todos los profesionales veterinarios tienen experiencia especializada en mordeduras de serpiente.
Incluso, durante la atención, se logró calcular la distancia entre las marcas de los colmillos y eran de cerca de 2,5 centímetros.

Tinto estuvo aproximadamente una semana bajo cuidado veterinario. Después de superar los momentos más delicados, comenzó a recuperarse hasta que finalmente pudo regresar a casa.
Hoy, según lo dicho por FAUNA Vet Urgencias Bogotá, el perro se encuentra sano junto a su tutor. Su historia deja además una recomendación importante: ante una inflamación repentina, dolor o cualquier señal extraña después de un posible contacto con un animal venenoso, es muy importante buscar atención veterinaria lo antes posible.
