El caso de un canino presuntamente maltratado en la localidad de Ciudad Bolívar ha generado el seguimiento de las autoridades de protección animal tras la difusión de un video en redes sociales.
Según los reportes iniciales, el animal habría sido objeto de actos violentos por parte de cuatro individuos, situación que ha derivado en un proceso de recuperación médica prolongado en un centro especializado.

Tras el reporte ciudadano, el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (IDPYBA) se desplazó al sur de la capital para realizar el rescate del ejemplar, el cual presentaba un estado de salud calificado como crítico al momento de su hallazgo.
Debido a la gravedad de las lesiones, el pronóstico médico se mantuvo bajo reserva durante las primeras etapas de atención; tiempo después, el IDPYBA informó sobre su estado y evolución desde que estuvo protegido bajo su manto.

Los exámenes clínicos realizados al cuadrúpedo arrojaron un diagnóstico complejo que incluía “un trauma craneoencefálico con perforación ósea, hemorragias en la cavidad oral y ocular, además de una fractura mandibular y compromiso respiratorio severo”.
Ante este cuadro clínico, el equipo de profesionales veterinarios estabilizó los signos vitales del animal para, posteriormente, realizar una cirugía de osteosíntesis con el fin de reconstruir la estructura de su mandíbula.
El canino, a quien se le asignó el nombre de Scar, ha permanecido bajo vigilancia constante para monitorear su respuesta al tratamiento quirúrgico y farmacológico, mostrando una presunta mejoría progresiva en su condición general.
Se prevé que, una vez se certifique su recuperación total, el IDPYBA inicie los protocolos correspondientes para su proceso de adopción, buscando un entorno que cumpla con los estándares de bienestar animal exigidos por la normativa vigente.
En el ámbito judicial, el instituto informó que durante la diligencia de rescate se realizó un recaudo de material probatorio relacionado con los supuestos agresores.
Estas evidencias ya habrían sido puestas a disposición de las autoridades competentes, para que se adelanten las investigaciones pertinentes y se determinen las responsabilidades penales o policivas a las que haya lugar.
Finalmente, las autoridades recordaron a la ciudadanía que cualquier presunto acto de violencia contra la fauna puede ser reportado a través de la Línea de Atención 123 para activar de manera inmediata los protocolos de emergencia.
