La actividad del volcán Puracé, en el departamento del Cauca, volvió a concentrar la atención de las autoridades luego de que el Servicio Geológico Colombiano (SGC) detectara un incremento en la actividad sísmica de la zona. Este comportamiento llevó a mantener el nivel de alerta naranja, mientras continúa el monitoreo permanente del sistema volcánico.

Además del aumento en los movimientos sísmicos, el SGC ha reportado diferentes emisiones de ceniza durante la vigilancia del volcán. A esto se suman señales asociadas con la dinámica de fluidos al interior de los conductos volcánicos, así como mediciones relacionadas con la presencia de gases y posibles cambios en la deformación del terreno.
El nivel de alerta naranja significa que existe una probabilidad de que se presente una erupción en un periodo de días o semanas, razón por la que las autoridades mantienen un seguimiento constante. Sin embargo, esta clasificación no significa que una erupción sea inminente ni que necesariamente vaya a ocurrir. Para determinar la evolución del volcán, los expertos analizan de manera conjunta diferentes indicadores y su comportamiento a lo largo del tiempo.

Cristian Santacoloma, coordinador del Observatorio Vulcanológico de Popayán, explicó en entrevista con Noticias Caracol que, hasta el momento, no existen elementos suficientes para determinar que una erupción vaya a producirse de manera inminente. El experto señaló que el comportamiento del volcán debe analizarse a partir del conjunto de señales que se han venido registrando.
En ese sentido, la actividad reciente no puede evaluarse únicamente por la cantidad de sismos registrados. De acuerdo con el seguimiento realizado, algunos de estos movimientos están relacionados con el fracturamiento de roca y se han presentado a varios kilómetros del cráter, mientras que otras señales asociadas al movimiento de fluidos han sido identificadas bajo el edificio volcánico.

La vigilancia se mantiene activa, ya que durante la madrugada de este lunes 31 de agosto también se registró un sismo de magnitud 2,0, con un epicentro de aproximadamente 19 kilómetros de distancia del volcán Puracé.
Por ahora, las autoridades reiteran la importancia de consultar únicamente los reportes oficiales y respetar las zonas restringidas alrededor del volcán. Mientras el Puracé permanezca en alerta naranja, el monitoreo de sus diferentes parámetros será fundamental para establecer si la actividad comienza a mostrar señales de estabilidad o si, por el contrario, se presentan cambios que hagan necesario reforzar las medidas de prevención y preparación en las comunidades cercanas.
