Durante la entrevista con la periodista Vicky Dávila, el candidato presidencial, Abelardo de la Espriella, respondió a quienes lo critican constantemente.
Como en redes y diferentes escenarios se ha dicho que Abelardo de la Espriella es un “elitista maluco”, el aspirante presidencial le respondió a Dávila esas afirmaciones.
“Maluco no, Natalia París dijo que estaba más guapo que nunca. La gente se confunde con nosotros los costeños. Si mañana me dicen que vaya a una fiesta a Roma, Italia, yo sé cómo vestirme, qué vino pedir e ir bien a ese lugar", dijo.

Aseguró que siempre ha sido la misma persona y que por conocer el mundo no lo pueden calificar de elitista porque conoce perfectamente todos los problemas de Colombia.
“La gente se confunde con nosotros, los costeños: podemos ser caballeros y piratas”, respondió @ABDELAESPRIELLA sobre si es elitista, y habló sobre declaraciones que dio respecto al ajiaco.https://t.co/8HirKKAmCF pic.twitter.com/rxQhTz7483
— Revista Semana (@RevistaSemana) April 13, 2026
“Yo soy el mismo personaje de toda la vida, yo soy así. Si mañana me dicen que me vaya a la temporada de ópera en Parma, Italia, pero mañana me dicen que vaya a ver a mi compadre Silvestre Dangond y también lo disfruto".

Así mismo asegura que con lo que le ha pasado en los últimos años se ha dado cuenta de que las cosas pequeñas son las que más ha disfrutado.
“Yo tengo el pueblo en el corazón, pero en la cabeza tengo el mundo. Después de que viví todo lo que he vivido, en los últimos cinco años disfruto los sitios pequeños y tomarme una cerveza, lo que pasa es que saca barriga y toca cuidarse”.

También dijo que no es metrosexual, como dicen en redes, y que sencillamente siempre busca verse bien por respeto a sus clientes y ahora a sus electores.
“Yo me cuido tanto, lo que pasa es que me gusta estar impecable porque es lo que creo que se debe hacer y vestir adecuadamente, pero no soy metrosexual”.
Sobre la polémica que se generó en su momento por sus afirmaciones sobre el ajiaco, plato típico de Bogotá, dijo que no lo pueden crucificar por tomar del pelo.
“Lo del ajiaco fue una vaina mamando gallo y ya está, en un país de mamadores de gallo me quieren cobrar todo. Con lo que nunca voy a poder es con la changua, con eso sí no puedo”.
