Mientras el país celebraba la llegada de 2026, los sistemas de emergencia enfrentaron una de las jornadas más exigentes del año, marcada por miles de reportes ciudadanos asociados a alteraciones de la convivencia, riñas, ruido excesivo y uso indebido de pólvora.

De acuerdo con el balance de la Policía Nacional, durante la celebración de Año Nuevo y el cierre de diciembre se atendieron 43.721 llamadas a través de la línea 123 en todo el país.
La mayoría de los reportes estuvieron relacionados con comportamientos que afectaron la tranquilidad ciudadana, especialmente conflictos entre vecinos, uso de pólvora y situaciones que requirieron mediación policial inmediata.
En Bogotá, el volumen de llamadas fue particularmente alto. Solo entre la noche del 31 de diciembre y la madrugada del 1 de enero, la línea 123 recibió 27.780 llamadas, lo que representa una porción significativa del total nacional.

Según la Policía Metropolitana, 2.148 de estos reportes correspondieron a riñas, 1.676 a quejas por ruido y 155 a casos de lesiones personales, evidenciando que la celebración estuvo acompañada de múltiples situaciones de conflicto que requirieron atención oficial.
Las cifras muestran que, aunque hubo reducción en delitos de alto impacto como el homicidio, la presión sobre los canales de atención ciudadana sigue siendo elevada en fechas de alta concentración social.

El alto número de llamadas refleja no solo la intensidad de la celebración, sino también la dependencia de la ciudadanía de la línea 123 como principal mecanismo para reportar emergencias.
Desde la Policía Nacional destacaron que la mayoría de los casos fueron atendidos mediante mediación y presencia preventiva, evitando que muchos conflictos escalaran a hechos más graves.
