Durante la instalación de la undécima edición de LAFT América en Bogotá, el superintendente delegado para riesgo Lavado de Activos y la Financiación del Terrorismo (LAFT), Juan Guillermo Aguilar, lanzó un contundente mensaje al sector corporativo y financiero.

Las políticas, manuales y matrices escritas ya no son suficientes si no demuestran de manera concreta que reducen la exposición de las organizaciones al lavado de activos y la financiación del terrorismo.
El funcionario enfatizó que la supervisión estatal migrará hacia un modelo centrado en resultados medibles. Se evaluará la calidad del gobierno corporativo, la capacidad para emitir alertas oportunas y la efectividad en la detección de transacciones inusuales, factores determinantes de cara a la quinta evaluación mutua que Colombia deberá afrontar ante el GAFILAT a partir del año 2028.
Estrategia de prevención anticipatoria y transversal
Aguilar sostuvo que es indispensable dar el paso desde una prevención meramente reactiva hacia una cultura de anticipación ante el crimen organizado.

Las entidades deben identificar las nuevas tipologías criminales y comprender cómo se conectan fenómenos como la corrupción, la minería ilegal, el contrabando, el narcotráfico y la trata de personas, advirtiendo que actuar de manera tardía limita el impacto de los controles.
En el marco del evento organizado por Asojuegos, el presidente del gremio, Juan Carlos Restrepo, resaltó la transformación histórica que ha experimentado el sector de juegos de suerte y azar.
El gremio pasó de un escenario de desconfianza a consolidar sistemas robustos, respaldados por capacitación continua y alianzas estratégicas con las autoridades para fortalecer las áreas de cumplimiento.
Desafíos tecnológicos y el criterio humano en la gestión
Respecto a las herramientas digitales, la autoridad reguladora analizó el doble impacto de tecnologías emergentes como la inteligencia artificial, los activos virtuales y los sistemas de pago electrónicos.

Si bien estos avances configuran nuevas amenazas, también ofrecen capacidades clave para procesar grandes volúmenes de datos e identificar patrones y redes sospechosas con mayor precisión.
No obstante, la entidad aclaró que la innovación tecnológica no reemplaza el criterio humano ni la responsabilidad directa en la gestión del riesgo.
Finalmente, se instó a evitar la estigmatización o desbancarización automática de sectores económicos, recordando que las medidas preventivas deben fundamentarse en evidencia objetiva y análisis técnicos para no frenar el desarrollo ni la innovación en el país.
