La relación extramatrimonial que tuvo Juan de Bedout con Zulma Guzmán ha sido uno de los elementos determinantes en la investigación por la muerte de las dos niñas del colegio Los Nogales. La mujer, capturada en Londres, es señalada de haber sido la que envió las frambuesas con talio a la casa en la que sucedieron los hechos.
De Bedout asistió la semana pasada a la Fiscalía y contó, por segunda vez, su relato de la tragedia. Una de las preguntas que respondió fue cómo es la personalidad de Guzmán.

“Es una mujer de un carácter muy fuerte, muy bien educada, tiene una maestría, ha viajado mucho. No es una mujer tradicional, solo sale a la calle con unos sombreros grandes; es una vieja pila, echada para adelante, un poco loca o fuera del molde, digamos. Ella me decía que tenía novio; sé que conocíamos gente en común, pero yo nunca hice plan con ellos, nunca salimos en grupo con otras personas", dijo.
Sobre la relación que sostuvieron, aclaró que salieron “entre tres y seis meses, porque después lo que había era como llamadas y encuentros ocasionales para almorzar o comer, pero ya no teníamos una relación. Ella seguía insistiendo en que tuviéramos algo, pero nunca en el sentido de que yo no tuviera mi familia o me fuera de la casa. Pero la verdad es que yo ya no quería seguir con ella. Sin embargo, mi rechazo fue porque no quería que nadie se enterara de la relación que yo tuve con ella. Para mí siempre fue un error y yo no quería continuarlo”, detalló.
