Se termina el año y para recibir el que inicia muchas personas recurren a diversidad de rituales que se relacionan con esperanza, tradiciones y el deseo de empezar el nuevo año con buena suerte y energía positiva.
Muchos de los que se realizan justo a las 12 de la noche tienen sus raíces en antiguas costumbres y creencias que han pasado de generación en generación. En diversas culturas, se cree que hacer ciertos actos o gestos al inicio del año puede atraer la buena suerte, prosperidad y felicidad, entre muchos otros beneficios.

Normalmente, el año que inicia se asocia con la esperanza y los buenos deseos, ya que las personas suelen verlo como una oportunidad para mejorar su vida. Los rituales les permiten manifestar sus deseos para el futuro, como salud, amor, dinero o éxito, y por ello son diversas las formas de manifestarlo.
Una de esas costumbres o tradiciones es la de encender velas, que tiene un profundo significado cultural, espiritual y simbólico en diversas culturas alrededor del mundo.

¿Por qué encender velas en Año nuevo?
Aunque el motivo varía según la región y las creencias, en general, las velas simbolizan la luz que ilumina el camino, la esperanza y el renacer. Al prenderlas, muchas personas lo hacen con el deseo de llenar el nuevo año de energía positiva, claridad y nuevos comienzos.
Cada tono corresponde a un deseo y las creencias populares apuntan a que si lo que se busca es prosperidad y abundancia, el color que debe utilizarse es el amarillo o dorado.
Este color se relaciona con el éxito financiero y el dinero, por ello es propósito de encenderla es atraer oportunidades laborales y estabilidad económica, tanto de manera personal como para la familia.

Si el interés es otro, se deben escoger los colores adecuados. Si lo que se busca es paz y armonía, las indicadas son las velas blancas, pues se dice que son ideales para renovar energías, lograr tranquilidad en el hogar y armonizar las relaciones familiares.
Las velas rojas se relacionan con el amor, la pasión, la fuerza y la energía, mientras que las verdes, tienen que ver con la salud propia o la de los seres queridos. Este tono es bueno cuando se busca el equilibrio emocional, el bienestar físico y la salud.
Las velas azules, por su parte, tienen el significado de la serenidad, la comunicación, el éxito espiritual y la paz mental.

Lo ideal es encender las velas a las 12 en punto, cuando inicia el año para pedir los deseos y propósitos que se tienen.
Recomendaciones a tener en cuenta
Para quienes deciden realizar este ritual, hay quienes indican que se deben tener en cuenta algunas recomendaciones.
- Encendido: usar fósforos o cerillos de madera, ya que la tradición indica que el plástico del encendedor afecta la pureza del fuego.
- Apagado: no soplar la vela al finalizar la celebración. Se aconseja utilizar una cuchara o un apagavelas.










