En días en los que la JEP viene iluminando que los casi 8.000 casos de ejecuciones extrajudiciales pueden ascender a más de 20.000, esta muestra se hace aún más representativa. Si algo dicen estos desarrollos es que hay muchas más madres y familias allá afuera, luchando en silencio por algo de verdad sobre el destino de sus muchachos, es decir, la lucha que las madres de Mafapo no han dejado de visibilizar por años.
En un esfuerzo conjunto por salvaguardar esa memoria histórica y dignificar las voces de estas madres y familias, que han decidido transformar el dolor en resistencia, el Centro Nacional de Memoria Histórica y el Museo de Memoria presentan Mafapo: la lucha contra el olvido, una exposición que nace del trabajo conjunto entre el CNMH y esa organización.
As{i pues, se trata de un homenaje a las Madres de los Falsos Positivos de Colombia (Mafapo) que aspira a convertirse en un faro para la búsqueda de la verdad, la dignificación de las víctimas y la sanación colectiva en Colombia.

Para las integrantes de Mafapo, esta exposición representa la materialización de más de quince años de exigencia de justicia y la certeza de que los nombres de sus hijos jamás sean borrados. Para Colombia, se erige como un espejo ético necesario para transitar de la indiferencia a la empatía colectiva, sirviendo además como un catalizador indispensable en los procesos actuales de búsqueda, localización y entrega digna de personas dadas por desaparecidas en el marco de las llamadas ejecuciones extrajudiciales.
Esta primera sala de exposición habitará permanentemente la Casa Mafapo (carrera 21 # 58-56, Bogotá); un predio entregado al colectivo por el Gobierno a través de la Sociedad de Activos Especiales (SAE) durante el 2025, como un acto de reparación simbólica.
Con esta exposición, el inmueble se consolida no solo como un refugio y un hogar para las madres buscadoras, sino también como un punto de encuentro, diálogo, pedagogía social y producción de conocimiento abierto a la sociedad.


Por pedido explícito de Mafapo, se diseñó una propuesta que permitiera continuar con las múltiples actividades comunitarias y formativas que se desarrollan en la casa. La Dirección Técnica del Museo de Memoria de Colombia configuró una intervención profunda y respetuosa, compuesta por tres elementos. Estos son.
Los retratos de los ausentes y sus buscadoras, que proponen un diálogo visual, íntimo y sensible, que nos recuerda que, como dice el dicho popular, «no están todos los que son», pero aun así visibiliza los rostros de la dignidad; las botas intervenidas, los símbolos de la ignominia de las ejecuciones extrajudiciales, transformados por las propias madres en lienzos de vida, memoria y denuncia; una pintura de gran formato cocreada, una pieza visual de gran formato construida de manera conjunta entre el equipo museal y las madres buscadoras, en el que plasman su incansable fuerza colectiva, en colores .

Los pilares fundamentales
Verdad y justicia frente a las ejecuciones extrajudiciales («falsos positivos»)
La exposición visibiliza uno de los fenómenos más dolorosos y emblemáticos del conflicto armado colombiano: las ejecuciones extrajudiciales, que fueron una práctica sistemática del Ejército para inflar resultados y obtener beneficios personales e institucionales, presentando a civiles inocentes como bajas en combate. Al respecto, Mafapo: la lucha contra el olvido es un recordatorio ineludible de que estos crímenes existieron, así como una denuncia contra la impunidad, y un respaldo institucional a la valiente lucha jurídica y social que estas mujeres han librado para limpiar el nombre de sus hijos y familiares.
Un faro para la búsqueda de personas dadas por desaparecidas
Muchos de los jóvenes asesinados bajo esta modalidad fueron sometidos previamente a la desaparición forzada, trasladados con engaños lejos de sus hogares, incomunicados y, luego, enterrados en cementerios locales o fosas comunes como cuerpos no identificados (CNI). La persistencia de Mafapo abrió el camino para que Colombia entendiera la magnitud de la desaparición forzada en el marco de las ejecuciones extrajudiciales. En esa medida, esta sala de exposición es un homenaje al amor que no cesa y un impulso a los procesos actuales de búsqueda, localización, identificación y entrega digna de restos en todo el territorio nacional.


Un referente para las organizaciones sociales y de víctimas
Este espacio deja ver que la memoria histórica es un derecho fundamental y una herramienta de transformación política, social y espiritual. Para las organizaciones sociales de base, la Casa Mafapo y su sala de exposición representan un modelo de gestión de la memoria desde los territorios y las víctimas, evidenciando que el arte y la articulación con las instituciones del Estado pueden generar lugares de sanación colectiva y pedagogía social sin perder la autonomía de la denuncia.
Un imperativo ético frente a las garantías de no repetición en Colombia
Para el país, esta exposición es una invitación a transitar de la indiferencia a la empatía. En un momento clave para la consolidación de la paz y la justicia transicional, el CNMH reafirma su compromiso de descentralizar la memoria y ponerla al servicio de los ciudadanos. Reconocer la historia de Mafapo es indispensable para sanar el tejido social, garantizar el esclarecimiento de la verdad y sentar las bases éticas que impidan que crímenes de esta naturaleza vuelvan a repetirse en Colombia.
*La entrada a la exposición es libre durante los horarios de funcionamiento de Casa Mafapo.
