Con quince cortometrajes de Colombia, México, Brasil, Chile y Ecuador (parte de una ventana especial de sensibilidades que atraviesan el audiovisual latinoamericano), y con una presencia que trasciende las salas (Le BAL se régale, adaptación francesa de BOGOSHORTS degusta, la experiencia que conecta el cortometraje con la gastronomía), el universo Bogoshorts es aplaudido y exaltado en uno de los encuentros de cine más importantes de Francia, el Festival Biarritz Amérique Latine. Este tiene lugar del 26 de septiembre al 2 de octubre.
Esto sucede a pocos meses de que el festival celebre en Bogotá su edición 24, Astrológica. Así, Bogoshorts comienza a alinear los planetas desde Francia y sigue construyendo un tejido de conexiones entre el talento colombiano y latinoamericano y uno de los territorios cinematográficos fundamentales de Europa.

Bajo el título Invitation à Bogoshorts, Biarritz presentará tres programas construidos para públicos distintos (adultos, niños y jóvenes) los días 28 y 29 de septiembre y 1 de octubre en el Cinéma Le Royal. La invitación tendrá además una extensión gastronómica con Le BAL se régale, una versión creada en Francia a partir de Bogoshorts degusta, uno de los formatos con los que el festival colombiano ha explorado durante más de diez años las posibilidades de encuentro entre el cine, los sentidos y la comida.
Para Jean-Christophe Berjon, Delegado General del Festival Biarritz Amérique Latine, esta invitación reconoce la trayectoria curatorial de Bogoshorts y su capacidad de pensar un festival como un espacio vivo, capaz de inventar nuevas maneras de encontrarse con las películas:
“Bogoshorts nos interesa por su experiencia y por su enorme conocimiento del cortometraje, pero también porque es un reflejo de la sociedad latinoamericana. Admiramos su rigor en la selección de películas y, al mismo tiempo, su capacidad permanente para inventar nuevos formatos y nuevas maneras de hacer vivir y compartir el cine. Poder ofrecer en Biarritz una ventana a estos tres programas y adaptar aquí una experiencia como BOGOSHORTS degusta es para nosotros un verdadero placer y un encuentro entre dos festivales hermanos”, afirmó Jean-Christophe Berjon.
Tres programas, muchas maneras de mirar Latinoamérica
Más que construir una retrospectiva cerrada, la selección propone un recorrido por películas que han logrado en Bogoshorts un espacio para encontrarse con el público y que, reunidas ahora en Francia, permiten observar distintas geografías, generaciones, tensiones y maneras de narrar Latinoamérica.

El programa para adultos, que se proyectará el lunes 28 de septiembre, reúne cinco trabajos procedentes de Chile, Brasil, México, Colombia y Ecuador: El día de mi independencia, de Constanza Majluf; Ainda estamos aquí, de Matheus Malburg; Chica de fábrica, de Selma Cervantes; La perra, de Carla Melo; y Ave, de Ana Cristina Barragán. Cinco obras que se acercan, desde registros muy diferentes, a la memoria política, los vínculos afectivos, el trabajo, la feminidad, la violencia y la identidad.

El martes 29 de septiembre será el turno del programa para niños, integrado por La tortuga de plástico, de Claudia Osejo y Miguel León; La Sixtina, de Juan Camilo Fonnegra; Tuktu, padre maíz, de Mauricio Prieto; Nangulvi, del ecuatoriano Segundo Fuérez; y Ficus, de Isabella Bobadilla Monsalve. Son historias que dialogan con el medio ambiente, la diferencia, la creación, la memoria ancestral y la imaginación, sin simplificar sus temas ni subestimar la sensibilidad y la inteligencia de los públicos más jóvenes.

Finalmente, el jueves 1 de octubre, el programa dirigido a jóvenes reunirá Malicia, de Edward Gómez Granada; Passarinho, de Natalia Agraz; Paloquemao, de Jefferson Cardoza Herrera; Planeta fome, de Édier da Silva; y El tamaño de las cosas, de Carlos Montoya. Allí aparecen la amistad, el crecimiento, el cuerpo, la precariedad, la violencia urbana, el fantástico y las tensiones sociales como parte de una Latinoamérica diversa que encuentra en el cortometraje un territorio especialmente libre para narrarse.

Al respecto de este momento y este homenaje, Jaime E. Manrique, fundador y director de Bogoshorts, señaló: “Que Biarritz mire nuestra historia de esta manera tiene para nosotros un valor enorme. Durante casi un cuarto de siglo hemos defendido que trabajar por el cortometraje es trabajar por el cine que viene. Allí aparecen voces que todavía no han sido escuchadas, nacen nuevas formas de mirar y se conserva un espacio de libertad que hoy necesitamos más que nunca. Llegar a Francia con películas de distintos países latinoamericanos y ver, además, cómo una idea nacida en Bogoshorts como Degusta encuentra una nueva vida en Biarritz nos recuerda algo esencial: los festivales existen para hacer circular películas, sí, pero también para hacer circular ideas”.
Del cine a la mesa: Bogoshorts degusta viaja a Francia
La celebración tendrá uno de sus momentos más especiales el martes 29 de septiembre a las 20:30 en el Salón de los Embajadores del Casino Municipal de Biarritz.
Inspirado directamente en Bogoshorts degusta, formato desarrollado por el festival colombiano durante más de una década para conectar el cortometraje con la gastronomía, Biarritz creó Le BAL se régale: una cena en la que tres películas latinoamericanas se transforman en una experiencia gastronómica de tres tiempos.
El encargado de asumir el desafío será Christophe Scheller, chef ejecutivo del Hôtel du Palais, uno de los lugares emblemáticos de Biarritz. A partir de tres cortometrajes —uno chileno, uno mexicano y uno uruguayo— Scheller construyó una entrada, un plato fuerte y un postre que buscan llevar hasta la mesa las atmósferas, emociones, ritmos e imágenes de cada película, traducidas en sabores, texturas y aromas.
La premisa parece sencilla, pero abre otra posibilidad para relacionarse con una película: después de verla y escucharla, ¿qué ocurriría si también se pudiera saborear?

La respuesta del público francés fue inmediata. Según la organización del Festival Biarritz Amérique Latine, las localidades disponibles para esta primera edición de Le BAL se régale se agotaron en menos de 24 horas. Con ese resultado, no sorprende que, para el festival francés, esta experiencia tenga vocación de continuidad.
Según expresa Bogoshorts, esta apropiación es especial, porque “un homenaje no tiene por qué limitarse a mirar hacia atrás. También puede tomar una idea nacida en un lugar, transformarla al entrar en contacto con otra cultura y permitir que empiece allí una historia diferente”.
