Fue un año enorme de cine colombiano. Los nominados a estos Macondo 2026 lo prueban, y si no vio estos largometrajes, no deje de buscarlos: en ficción, Un poeta, Adiós al amigo, Horizonte, Llueve sobre Babel, Entre 2 aguas dejan experiencias muy distintas, todas jugadas y valiosas; y en documental, lo mismo hacen Soñé su nombre, El juego de la vida y Andariega. Vale verlas para agitar la introspección que desata el séptimo arte, para apoyar el arte en tiempos de amenaza y para desencadenar conversaciones necesarias.

El cine colombiano viene de reunirse y celebrarse en Cali (la cuna de estas artes en el país desde 1922, el punto cero del movimiento irrefrenable que fue Caliwood), dando muestras de una ansiada diversidad y altísimo nivel. Por eso, en el auditorio de la Universidad Javeriana, que acogió la gala luego de las afectaciones del terremoto (que pusieron en vilo la ceremonia misma), el domingo pasado el sector aplaudió a producciones que tocan fibras muy distintas y enaltecen a la industria (sin mencionar los cortometrajes, el germen de todo, y las producciones animadas).

Cualquiera de las tres películas más nominadas a estos Macondo hubiera podido ganar los premios más codiciados y hubiera tenido sentido. Por eso la entrega fue tan cautivante. Horizonte se alzó con cuatro premios importantes: mejor dirección de fotografía, mejor diseño de producción, mejor maquillaje y mejores efectos visuales, y parecía picar en punta. Luego pisó fuerte el genial wéstern del Chicamocha Adiós al amigo, que sumó cinco Macondo: mejor actor de reparto, mejor vestuario, mejor sonido, y dos cantados por la enorme calidad de lo entregado, mejor música original y mejor canción.
En la alfombra roja de los Premios Macondo 2026, tres perspectivas sobre la enorme película que es 'Adiós al amigo', de @LaContra_Banda, desde la producción, la actuación y la dirección. Y, de cierre, unas palabras sobre la batalla cultural... pic.twitter.com/vjENRVo9KX
— Revista Arcadia (@RevistaArcadia) October 29, 2026
Al final, sin embargo, fue Un poeta, del antioqueño Simón Mesa Soto, la que terminó por recibir los máximos honores. Como un reflejo mismo de lo sucedido cuando se exhibió, fue un fenómeno: sumó siete premios, entre ellos mejor dirección, mejor película, mejor guion, mejor montaje y tres premios de actuación, con un protagonista ganador, el sentipensante poeta Ubeimar Ríos, cuya interpretación vivirá por siempre, y dos actrices que merecieron sus premios dando contrapunteo al poeta mismo, Rebeca Andrade y Allison Correa. Las dos dejaron fluir sus emociones y lágrimas al recibir sus premios y conmovieron al recinto.


La segunda película de Mesa Soto fue la gran triunfadora de la noche, pero no le digan eso. Cuando recibió sus galardones, fue él quien agradeció a la Academia Colombiana de Cine por hacerlo parte de este festejo, entre una generación boyante de cineastas y personas que desde sus múltiples oficios, cada vez más desarrollados y profesionales, hacen posibles las películas.

El paisa también agradeció el estar ahí una noche en la que Sergio Cabrera recibió su Macondo de Honor y entregó un discurso cargado de inspiración (léalo aquí, es brillante), 48 años después de haber estrenado su primer corto. “El cine no lo hace una sola persona, y yo he tenido la suerte de siempre haber estado rodeado de gente muy terca y muy talentosa”, expresó en principio. Destacó también que, en una época no muy lejana, no había academia colombiana de cine, “solo había cineastas colombianos, y, por cierto, no muchos. Desde entonces hemos caminado juntos, y puedo ver que hemos llegado muy lejos. Hoy existe una academia saludable, que organiza estos premios”, sentenció, haciendo justicia a una organización que tiene que maletear sus propios fondos para existir y exaltar el séptimo arte colombiano.

“Hacemos cine para explicarnos quiénes somos”, sumó el director de un hito del cine que aún resuena como La estrategia del caracol y de una serie como Escalona que cambió las reglas del juego. “Un país que no se ve a sí mismo en una pantalla es un país que no se puede imaginar. El cine nos ha dado memoria, incluso cuando hay quienes prefieren que nos quedemos sin ella”, aseveró. Y antes de despedirse, pidió a la juventud ser rebelde y defender sus sueños: “Los premios importan porque, en un país donde hacer cine sigue siendo tan difícil, un premio le dice al joven de Pasto, de Quibdó o de Cúcuta que el esfuerzo vale la pena. Que su historia vale. Que alguien la va a ver. Un premio no es un final: es un permiso para seguir”.

En ese orden de ideas, vale sumar que el Premio Macondo Sostenible fue para Golán y el premio del público para El juego de la vida.
En medio de esa juntanza fílmica que incluyó un homenaje de la banda Superlitio a la salsa y un segmento in memoriam iluminado por la voz de Nidia Góngora, mirar al contexto en el que se desarrolló la entrega era natural, porque hablar de cine y de ojos vendados es un contrasentido. Taliana Vargas, primera dama de la ciudad, agradeció a la organización haber mantenido a la ciudad como sede, porque lo necesitaba, como señal e impulso. Para nadie es secreto que la capital del Valle fue muy golpeada por el terremoto del 10 de agosto y que muchas de sus personas más afectadas siguen esperando un apoyo efectivo que les permita levantarse. Por eso, cuando ganó el premio a mejor dirección de fotografía por su notable trabajo en Horizonte, del director caleño César Acevedo, el también caleño Mateo Guzmán expresó: “Les pido que no se les olvide la gente que sigue sin casa, mientras el alcalde persigue zapatos en los cables. En Cali, solo el pueblo salva al pueblo”.



Otra arista de este necesario polo a tierra en medio del festejo vino a manera de homenaje, desde la academia misma (partiendo de sus cabezas, Elkin Zair Manco, director ejecutivo, y Cristina Umaña, presidenta). En un punto de la ceremonia, Umaña les pidió ponerse de pie a todos los colegas, especialmente sonidistas, que salieron a las calles en los momentos más duros a aportar su saber y su oficio para tratar de salvar cuantas vidas fuera posible. El homenaje se extendió a todos quienes aportaron para esa misma causa. Recibieron una ovación que no buscaban, pero que se ganaron con todos los honores, como un reflejo mismo de los premios...
Batallas presentes
Ante el escenario incierto de la cultura del país y los embates de la IA en el mundo, consultamos a productores, actores y directores sobre cómo le hacen frente.
Gala del Sol, directora, Llueve sobre Babel
Gala del Sol, directora de ‘Llueve sobre Babel’, le habla a Arcadia del ejercicio colectivo y expresivo que dio pie a su genial producción. https://t.co/D90RIgw0qP pic.twitter.com/ynRG1Oeyu9
— Revista Semana (@RevistaSemana) October 26, 2026
“Si vos querés hacer cine, si sos escritor o actor, no esperes al momento correcto. Encontrá un grupo de amigos, de locos, y saquen esa idea adelante. Esta película no nació de la inteligencia artificial, nació de la inteligencia artesanal”.
Claudio Cataño, actor, Horizonte
En la alfombra roja de los Macondo 2026, Claudio Cataño le cuenta a Arcadia lo que le significó su rol nominado en 'Horizonte' y lo clave que es celebrar este sector y su gran año de cine. https://t.co/D90RIgvsBh pic.twitter.com/pdmw77t7Ix
— Revista Semana (@RevistaSemana) October 26, 2026
“Vivo el presente con mucho estupor, temor, pero, por primera vez tal vez en mi vida, con la sensación de que tengo el deber de hablar. Ahora bien, ¿qué mejor que hacerlo a través de los personajes?”.
Simón Mesa Soto, director, Un poeta
En la alfombra roja de los Premios Macondo 2026, cuatro minutos de lujo con Simón Mesa Soto. El director de 'Un Poeta' nos habla del camino de la película de su cabeza al mundo, de su notable protagonista y también del incierto momento que vive la cultura y lo que exige. pic.twitter.com/IbPINZZFO2
— Revista Arcadia (@RevistaArcadia) October 28, 2026
“Todos los que hacemos películas ahora en Colombia vivimos las mismas experiencias de escribir guiones, de hacer proyectos para aplicar a fondos, de vivir el cine, y gracias a los fondos públicos de la cultura colombiana hemos hecho nuestras películas. Yo solo espero que las próximas generaciones sigan ese crecimiento del cine y que tengan la oportunidad de hacerlo. Como generación, como gremio e industria, tenemos la labor de unirnos y preservar lo que hemos logrado: que los fondos y apoyos existan”.
Iván Gaona, director, Adiós al amigo
Iván Gaona, director de ‘Adiós al amigo’ habló a Arcadia en la alfombra roja de los Macondo 2026 sobre celebrar el cine colombiano y la relevancia del arte en una sociedad compleja como la colombiana. https://t.co/D90RIgvsBh pic.twitter.com/zxO4gUvtJ7
— Revista Semana (@RevistaSemana) October 26, 2026
“Tenemos que tener una voz y una posición de contrapeso sobre algunas posiciones autoritarias frente a la lectura de la cultura. Es importante abrazarnos, pensarnos, discutirnos y tener clara nuestra función de construcción en esta sociedad”.
Paola Pérez Nieto, productora, Horizonte
Paola Pérez, productora de 'Horizonte', habla a Arcadia sobre los retos y satisfacciones de llevar a la pantalla esta profunda travesía, y otras más... https://t.co/D90RIgvsBh pic.twitter.com/uonBADeyV6
— Revista Semana (@RevistaSemana) October 26, 2026
“Estamos en riesgo, y es un momento muy difícil para la cultura y el país, con el agravante de que cada vez somos más trabajadores de la cultura. Las leyes de cine han traído mucho trabajo, mucha formación y mucha gente nueva involucrada. Hay que cuidarnos, unirnos y comprometernos con el trabajo administrativo y político”.
Patricia Castañeda, directora, Estimados señores
En la alfombra roja de los Macondo 2026, Patricia Castañeda subraya la importancia de que Cali, cuna del cine nacional, acoja estos galardones. Y también se planta por la cultura. https://t.co/D90RIgw0qP pic.twitter.com/JtEXbloQal
— Revista Semana (@RevistaSemana) October 26, 2026
“La idea es nunca parar. Nunca nos deben detener ni nos debemos detener. Y ahí sí me paro frente al que sea. Es lo único que nos queda, lo que queremos expresar emocionalmente, sentimentalmente, moralmente”.
