El Gobierno nacional reprogramó el plan de lanzamiento de su producción cinematográfica más ambiciosa: la película Padilla, una obra biográfica sobre el almirante José Prudencio Padilla. El estreno de la cinta, que inicialmente estaba previsto como un evento de gala institucional en Bogotá, se adelantará para los días 25, 26 y 27 de julio en Cartagena de Indias, bajo un formato de plaza abierta y acceso gratuito.

Fuentes cercanas a SEMANA señalan que el cambio de agenda responde a un rediseño en la estrategia de difusión del filme antes del cierre del periodo gubernamental. Aunque para este viernes se tiene prevista una presentación preliminar del tráiler oficial en las instalaciones de la Armada Nacional en Bogotá, con el fin de evaluar la recepción del material, el despliegue principal se trasladará al Caribe, donde se espera la asistencia del protagonista de la cinta, el actor estadounidense y ganador del premio Óscar, Cuba Gooding Jr.

La producción de Padilla ha generado diversas reacciones en el panorama político del país, principalmente por el volumen de los recursos comprometidos. El largometraje cuenta con una asignación total de 15.891 millones de pesos (aproximadamente cuatro millones de dólares). De ese monto, cerca de la mitad proviene directamente de recursos públicos gestionados a través del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC) y del Sistema de Medios Públicos (RTVC). El porcentaje restante corresponde a aportes en especie de la coproductora local Valencia Producciones FX.
Sectores de la oposición han cuestionado la prioridad del gasto en proyectos cinematográficos y de exaltación histórica en un contexto de austeridad, y han evocado antecedentes regionales, como los recursos destinados en su momento por el Gobierno de Venezuela a producciones cinematográficas internacionales que finalmente no se concretaron.

El desarrollo del proyecto cinematográfico ha estado a cargo de la gestora cultural y actriz Yesenia Valencia, fundadora de Valencia Producciones FX, y de su esposo, el guionista y codirector Mauricio Navas. La participación de Navas ha alimentado el debate político debido a su vínculo familiar con el excongresista del Polo Democrático Germán Navas Talero.
Uno de los aspectos particulares de la producción es que fue rodada originalmente en inglés para facilitar el desempeño del actor principal, Cuba Gooding Jr., quien interpreta al prócer de la independencia José Prudencio Padilla. Esto también implicó un reto para el presidente Gustavo Petro, quien participa en la cinta con una breve aparición especial. De acuerdo con integrantes del elenco, el mandatario aparece en dos escenas de aproximadamente cinco segundos cada una, caracterizado con indumentaria militar del siglo XIX y sin líneas de diálogo.
El propio jefe de Estado defendió públicamente su participación a través de sus canales oficiales al señalar:
“Aparezco unos cinco segundos ante una hermosa bailarina jamaiquina que encantó a Montilla y a Padilla al mismo tiempo. No veo por qué unos presidentes se puedan dedicar a perpetuarse en el poder, otros a ser DJ y yo no pueda ser actor o escritor, y más si es para lanzar niveles mayores del arte audiovisual”.
El interés por reivindicar la memoria del almirante guajiro José Prudencio Padilla ha sido una constante en el discurso del presidente Petro. El mandatario suele destacar las raíces wayúu y mulatas del héroe naval, cuya participación en la batalla del Lago de Maracaibo, en 1823, fue decisiva para la independencia del norte de Suramérica, pese a que posteriormente fue ejecutado en medio de las divisiones políticas de la época.

No obstante, la elección del elenco no ha estado exenta de controversia a nivel internacional. Cuba Gooding Jr., encargado de interpretar al almirante José Prudencio Padilla, enfrentó en los últimos años múltiples señalamientos por presunta conducta sexual inapropiada en Estados Unidos. En 2022, el actor se declaró culpable de un cargo menor tras llegar a un acuerdo con la justicia de Manhattan y reconoció haber besado a una mujer sin su consentimiento en un establecimiento nocturno de Nueva York en 2018. El caso fue resuelto mediante un acuerdo de reparación económica.

