El director y guionista estadounidense de películas de animación Roger Allers, quien fue codirector del exitoso El Rey León, murió el sábado 17 de enero a los 76 años, indicó el director ejecutivo de Disney, Robert Iger, en su cuenta de Instagram.
“Roger Allers fue un creativo visionario, cuyas numerosas contribuciones a Disney seguirán vivas para las próximas generaciones”, escribió Iger el domingo por la noche. “Comprendía el poder de las grandes historias”, apuntó.
“Su trabajo ayudó a definir una era de la animación que sigue siendo fuente de inspiración para el público en el mundo entero. Estamos profundamente agradecidos por todo lo que le dio a Disney”, añadió.

Allers trabajó en varios clásicos de Disney, como Tron, La Sirenita, La Bella y la Bestia, y Aladdín, además de El Rey León (1994), uno de los mayores éxitos de esos estudios. Según estimaciones, el ingreso por taquilla de la película fue de aproximadamente 979 millones de dólares.
Dave Bossert, quien trabajó en su momento con Allers, afirmó a través de un mensaje de Facebook que Roger “era, sin lugar a dudas, una de las personas más amables que a uno le gustaría conocer y con la que trabajar. (...) Irradiaba una capacidad de asombro, una generosidad y un entusiasmo que contagiaba a todos a su alrededor. Tenía un espíritu alegre y luminoso. El mundo es más oscuro sin él”.

Sin lugar a dudas, la muerte de este director supone una pérdida importante para el mundo del entretenimiento y para millones de fanáticos que disfrutaron y crecieron con estas producciones.
El productor estadounidense Don Hahn dijo: “De vez en cuando, la vida pone en nuestro camino a alguien que nos ayuda a ver con más claridad (...) Roger fue esa persona para mí, y para tantos de nosotros que trabajamos con él. Era alguien rarísimo, infinitamente curioso, juguetón y profundamente humano, siempre dispuesto a contar historias que nos recordaban el asombro de la vida. Pervive en su obra y en el corazón de todos los que tuvimos la suerte de conocerle”.
Su legado permanecerá en todas las producciones en las que trabajó y en la mente de aquellas personas que tuvieron la gran oportunidad de compartir con él en vida.

Su aporte a la cultura es invaluable y servirá de inspiración en el futuro para todos aquellos apasionados por el mundo del entretenimiento; su vida y sus logros son muestra del profundo amor que sentía por la industria.
*Con información de AFP.









