Por el tamaño del cartel, no sorprendió que el concierto de Def Leppard y Extreme, anoche en el Movistar Arena (*O Corazón de Bogotá Arena, declarada de nuevo la mejor arena del mundo en su nicho, con motivos), fuera un sold out. Y si bien con ese hecho vienen atadas las más altas expectativas, quedó claro desde el principio que no habría lío en superarlas. Canción a canción, solo de guitarra a solo de guitarra (y fue una noche de sobredosis bienvenida de guitarra), la gente lo disfrutó en la mayor medida posible, sin joder a nadie en el proceso, rockeando fuerte, contagiando euforia.


Superar expectativas... esa se ha vuelto una linda constante de los conciertos en Bogotá este 2026, por la calidad enorme de los artistas y por la calidez y retroalimentación vibrante del público. Bogotá no necesita cantos especiales para marcar a los artistas que la visitan. Ya afina y asombra. Y si bien es cierto que los talentos suelen repetir guion en todas las arenas, cuando se está ahí se entiende por qué no es una mera formalidad que lo digan. Desde los armónicos decibeles, desde la vibra, la gente viene construyendo también las noches en esta ciudad, en este espacio. Esta urbe ya demuestra un alma especial. “That’s gonna be a hard one to top”, dijeron en sus redes.
Dos clips de un éxito intemporal de los muchos que ofrece Def Leppard, banda de Sheffield que cumple 49 años de ‘rock’: ‘Bringin’ On the Heartbreak’. https://t.co/D90RIgvsBh pic.twitter.com/xuJcslhvmY
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Por su parte, Def Leppard tiene demasiada trayectoria (49 añitos) y trascendencia cultural (con unos 15 H.I.T.S.), así como cancha en vivo y sonido, como para no volarle la cabeza a quienes los veían por primera vez y a quienes repetían; y se sumaba el que abría la noche Extreme, con su fantástico guitarrista. Así se configuraba desde antes como un concierto de rock para el recuerdo.



La faena comenzó unos cuántos minutos antes de lo anunciado, con Extreme liderado por la voz de Gary Cherone y la guitarra suprema de Nuno Bettencourt. En su hora, la agrupación tocó lo que debía (More than Words, Hole Hearted), lo que rockeaba (#REBEL, RISE), lo que le permitía a Nuno darnos guitarra electroacústica de alto muñequeo a pesar de la altura (Midnight Express) y un segmento fantástico de homenaje a Ozzy Osbourne, que encadenó I Don’t Know, Bark at the Moon y Crazy Train, con sus endemoniados solo tocados de manera supersónica. No sonó tan bien como Def Leppard, porque el que cierra es el que cierra, pero Extreme sonó bastante bien. A las 8:25 p.m. culminaron su presentación y dejaron lista a la gente que ya llenaba el recinto.
Extreme dedicó una tanda a homenajear al fallecido Ozzy Osbourne, de quien tocó tres temas. Aquí, un aparte de ‘Bark at the Moon’, con el impresionante solo del maestro Nuno Bettencourt. https://t.co/D90RIgvsBh pic.twitter.com/tF6acynLHY
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Al golpe de las nueve de la noche, Def Leppard se tomó el escenario y lanzó su abordaje temprano con Rejoice, Animal y Let’s Get Rocked.
Vino entonces una gran sorpresa con un cover muy bien logrado de una canción gigante, Personal Jesus de Depeche Mode. Y habla muy bien de esta banda y de su presente el haberla escogido para rendirle tributo. Hubo un tiempo en que si se escuchaba rock no se debía escuchar Depeche Mode. Menos mal no existen más esos estúpidos tiempos.
Una de las sorpresas muy bienvenidas que entrega Def Leppard en esta gira es este ‘cover’ de ‘Personal Jesus’, de otra banda generacional: Depeche Mode. https://t.co/D90RIgvsBh pic.twitter.com/vAcHW1nbxI
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La banda vino hace tres años al Simón Bolívar y dejó un recuerdo maravilloso, después de un susto de salud de Joe Elliott. Esta vez fueron más lejos, con más canciones y con Joe preparado para estas alturas (eso demostró subiéndose al tercer piso de la arena a cantarle a la gente). El cantante de pelo de plata no dio respiro y con la legendaria banda de Sheffield, que armó con Rick Savage en 1977, ofrecieron una alta misa de hard rock.

Fueron veinte canciones espaciadas en dos horas de concierto, y cada quien las recuerda más desde sus momentos favoritos. Rocket se hizo particularmente poderosa en esta orilla, desde su inicio cadencioso marcado por una guitarra que inmediatamente devuelve el reloj (y emociona en su presencia y potencia), y su memorable coro, que llevó a miles a cantar y elevar sus puños en inevitable y emocionante coordinación.
La increíble 'Rocket' de Def Leppard deslumbró con un sonido que puso la piel de gallina por su fidelidad y un público que se hizo sentir, acompañando y elevando cada tema, coro, momento. https://t.co/D90RIgw0qP pic.twitter.com/pCGByTb3pl
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Sonaron nada menos que glorioso canciones como Love Bites, Rock of Ages, Photograph, y baladas como Two Steps Behind y When Love and Hate Collide; y todo terminó como debía con una tanda de matices distintos pero encadenada de Hysteria y Pour Some Sugar on Me.
‘Two Steps Behind’ en la voz y guitarra acústica de Joe Elliott, pero también del público que se reunió en Bogotá para celebrar a esta icónica banda. https://t.co/f0wz5K8LNE pic.twitter.com/AVHlSTt2X8
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“Oh, I get hysterical, hysteria, oh, can you feel it, do you believe it? It’s such a magical mysteria”. ¿Volverán a encender una nueva llama como lo hicieron ayer? “When you get that feeling better start believing”, dicen en Hysteria. Lo único cierto es que ya saben exactamente el nivel de devoción que les esperará siempre en esta ciudad.
Y para enviar a la gente feliz a la casa, Def Leppard cerró su presentación con la memorable 'Pour Some Sugar on Me', sellando otra noche para el recuerdo musical en Bogotá. https://t.co/f0wz5K8LNE pic.twitter.com/NcotkJX6mp
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