La espera terminó para los seguidores del universo de Game of Thrones. La tercera temporada de House of the Dragon ya comenzó su recorrido y lo hizo con una decisión creativa que no pasó desapercibida entre los fanáticos más atentos de la saga creada por George R. R. Martin.

Después de una segunda entrega que fue criticada por dedicar gran parte de su tiempo a preparar el conflicto sin mostrar grandes enfrentamientos, la producción optó por acelerar el ritmo narrativo y llevar la guerra entre los Targaryen a un nuevo nivel desde los primeros episodios. La llamada Danza de los Dragones, el sangriento conflicto por el control del Trono de Hierro, dejó de ser una amenaza latente para convertirse en el eje central de la trama.
Sin embargo, el cambio que más comentarios ha generado está relacionado con la adaptación del material original. La serie decidió modificar algunos elementos vinculados a la pelea entre Rhaenyra y Alicent, quienes siguen luchando por la corona y el legado.
En medio de esta batalla, todas las miradas se posaron en el giro que le dieron al arco argumental de Ortigas, un personaje clave en las ‘semillas de dragón’, el cual se entrelazaba con la trama de Daemon y la reina negra.
En la serie no se incluyó a la mujer y su vínculo con el dragón Robaovejas, el cual era todo un misterio por su estado salvaje. Aquella sirviente lograba entrar en este conflicto político-familiar de los Targaryen, siendo muy cercana al príncipe.

Ortigas sostiene un amorío con Daemon Targaryen, llevando a Rhaenyra a estallar y pedir su muerte, sin importar las consecuencias. El guerrero prefiere salvarle la vida, pidiéndole que huyera y se ocultara en las montañas junto al dragón.
Al ser uno de los personajes más esperados por los lectores de Fuego y sangre, esta decisión supone una variación respecto a la versión literaria y abre nuevas posibilidades para el desarrollo de la historia en pantalla.
De hecho, todo apunta a que esta trama fue dada a Rhaena, hija de Daemon, quien se vio buscando un dragón para poder montar. Todo el escenario supuso una unión entre ambos, dejando de lado a la joven salvaje de los libros.
La apuesta de HBO parece clara: ofrecer una narrativa más dinámica, con batallas de gran escala, mayor presencia de dragones y consecuencias inmediatas para los protagonistas. El resultado es una temporada que busca responder a una de las principales críticas que recibió la anterior, considerada por algunos espectadores como una extensa preparación para una guerra que tardó demasiado en estallar.
