Cuando se habla de los mejores arqueros de la historia de Colombia, los lentes comienzan a girar hacia René Higuita, un especialista bajo los tres palos con historia propia, que supo ganarse el corazón de todo un país y también cosechó odios y cariños.


Muchos lo recuerdan por su pasado con la Selección Colombia y Atlético Nacional. Con la Tricolor estuvo en el Mundial de Italia 1990 y es célebre por jugar hasta la mitad de cancha una pelota que se convirtió en gol de Camerún, lo que contribuyó a la clasificación a los cuartos de final.
Otros lo recuerdan por el show de atajadas contra Olimpia en la final de la Copa Libertadores 1989. En total fueron cuatro tiros los que detuvo, lo que fue suficiente para que Atlético Nacional ganara su primer título en la Conmebol en El Campín de la ciudad de Bogotá.

Entre su repertorio también se encuentra el famoso escorpión en un partido amistoso contra la selección de Inglaterra que paralizó al mundo. Cuando nadie lo esperaba, René Higuita lanzó la particular maniobra que se ganó las miradas de todo el planeta. Fue apodado El Loco y tenía razones suficientes para ser llamado de esa manera.
René Higuita despide a su padre
Actualmente, René Higuita se desempeña como entrenador de arqueros de Atlético Nacional y en algunas ocasiones se deja ver en redes sociales o en campañas de publicidad. En esta ocasión, lanzó un mensaje tras el fallecimiento de su padre.

En sus palabras, René despide a su padre, Juan Antonio Zapata, con profundas palabras donde confiesa que no habla desde el rencor, sino desde la paz. El exportero vivió momentos complicados con su papá, pero dijo que sí se puede perdonar y sanar cuando parecía imposible.
“Hoy despido a mi padre. No desde el rencor, sino desde la paz. Perdonar es decidir que el pasado no va a definir tu corazón. Con el tiempo nos encontramos, nos miramos como hombres, no como errores. Y ahí entendí que todos fallamos, que todos somos humanos, y que el amor (aunque llegue tarde) sigue siendo amor. Hoy se va mi padre, pero no se va la lección. Se queda conmigo y con todos los que necesiten escuchar esto: sí se puede perdonar… incluso cuando dolió profundo. Sí se puede sanar… incluso cuando parecía imposible. Porque al final, el perdón no es un regalo para quien se va, es libertad para quien se queda”, dijo René Higuita en la red social X.
