El argentino Gustavo Alfaro, artífice del regreso de Paraguay a una Copa del Mundo, renovó como seleccionador de la Albirroja con miras a la próxima Copa del Mundo de 2030. El DT había puesto en duda su continuidad tras la eliminación ante Francia en los octavos de final de Norteamérica 2026, la primera cita mundialista a la que los guaraníes asistieron en 16 años.


La proeza de regresar al país a la máxima cita del fútbol, tras ausentarse desde Sudáfrica 2010, lo convirtió en un héroe nacional en esta nación sudamericana de seis millones de habitantes. “2030, allá vamos”, escribió el presidente de la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF), Robert Harrison, en Instagram.
El dirigente acompañó el mensaje con una foto junto a Alfaro, de 64 años de edad, sosteniendo una camiseta del equipo nacional con la fecha del siguiente Mundial. Cabe recordar que Paraguay albergará un partido de la fase de grupos de la Copa del Mundo 2030, que celebrará la edición centenaria del torneo.
Argentina y Uruguay harán lo propio, mientras que el grueso de la competición se concentrará en España, Marruecos y Portugal.

Argentinos, paraguayos y uruguayos ya están clasificados para el evento, aunque no es claro si participarán, a modo de fogueo, en la clasificatoria sudamericana.
Alfaro avisa a Colombia desde Paraguay
Al renovar su contrato, Gustavo Alfaro confirma su presencia en la próxima ronda de partidos amistosos de Paraguay, donde se jugará contra Bolivia el 27 de septiembre. El compromiso contra la selección Colombia será el 2 de octubre en suelo estadounidense.
Autodenominado “cazador de utopías”, el argentino seguirá al mando de un plantel que sorprendió en Estados Unidos al eliminar en penales a Alemania en dieciseisavos de final y que llevó al extremo a Francia (1-0) en los octavos.
Tras la despedida en la ronda de los 16 mejores, abrió interrogantes sobre su carrera, al reconocer que llevaba años pensando en el retiro debido a los desgastes por las presiones de dirigir. Esto, en septiembre, fue dejado en un segundo plano.
Orador de discursos tan metafóricos como interminables, el técnico argentino podrá continuar liderando lo que llamó una “revolución” en el balompié paraguayo, conocido por su garra y fortalezas aéreas y defensivas. El proceso, a priori, ha sido un éxito y Paraguay se ve como uno de los equipos más solventes de la Conmebol.
Alfaro ha sostenido su proyecto en futbolistas experimentados como el defensor Gustavo Gómez, de 33 años, y el volante Miguel Almirón, de 32, así como jóvenes como el mediocampista Diego Gómez y el atacante Julio Enciso. Ellos continuarán como estandartes de su ciclo deportivo.
