La Federación Noruega de Fútbol denunciará ante el Comité de Ética de la Fifa el levantamiento de la suspensión del delantero de Estados Unidos, Folarin Balogun, después de la intervención de Donald Trump. Así lo anunció este jueves la presidenta de la Federación, Lisa Klaveness.


“Cuando se elude una norma como esta, se entra en una pendiente resbaladiza que pondrá en peligro todo el fútbol. Cuestionar sus reglas fundamentales constituye una amenaza para este deporte”, subrayó Klaveness en una entrevista con el periódico británico The Times.
“En primer lugar, esto nunca debería haber ocurrido. Ahora es esencial tener una comunicación honesta al respecto. Todos sabemos que este veredicto fue influenciado por fuerzas externas y que no siguió el procedimiento adecuado”, prosiguió.
“Necesitamos que el dirigente de la Fifa reconozca que se trata de un error”, añadió la presidenta de la federación noruega (NFF), que ya había sido la única en protestar formalmente contra el Premio de la Paz otorgado por el presidente de la Fifa, Gianni Infantino, al presidente estadounidense el pasado diciembre.

La dirigente del fútbol noruego también declaró al Times que estaba “decepcionada, pero no necesariamente sorprendida” por la falta de transparencia de la Fifa en este asunto y por el hecho de que no haya publicado íntegramente la sentencia que explica su decisión.
Expulsado en el partido de dieciseisavos de final contra Bosnia-Herzegovina, Folarin Balogun vio cómo su sanción para el cruce de octavos de final ante Bélgica era conmutada por “un partido de suspensión con carácter condicional, acompañado de un periodo de prueba de un año” por la Comisión de Disciplina de la FIFA.

Esta decisión se produjo después de que el presidente estadounidense Donald Trump pidiera al de la FIFA, Gianni Infantino, que revisara esa tarjeta roja que le parecía injustificada. Infantino aseguró haberle respondido que los órganos de la FIFA eran “independientes”.
A pesar de la participación de Balogun, Bélgica se impuso finalmente 4-1 a Estados Unidos.

Precedente para la FIFA
La 23ª edición de la Copa del Mundo será recordada por el habitual cóctel de espectáculo, emoción, suspense, drama y pasión, en el que participaron incluso los equipos más débiles, que no solo no desmerecieron, sino que se sumaron a la fiesta, en contra de aquellos que pronosticaron, como el presidente de la UEFA, Aleksandr Ceferin, que la ampliación de 32 a 48 equipos se traduciría por un gran número de partidos “sin interés”.
Su único lunar, no obstante, fue la expulsión perdonada a Balogun y sentar un precedente negativo que provocó críticas en todo el planeta, mucho más después de que Trump admitiera haber presionado a la FIFA para liberar al mejor jugador de su selección.
*Con información de la AFP.
