Gianni Infantino, presidente de la Fifa, está en la ciudad de Cali para asistir a la posesión presidencial de Abelardo De La Espriella. Antes de ese compromiso, asistió al ‘Festival de Fútbol a la Medida de Niños y Niñas’ en las canchas de la Unidad Deportiva Panamericana.


El dirigente franco-suizo recibió las camisetas del Deportivo Cali y América de Cali, presente que le fue entregado por el alcalde Alejandro Éder.
Luego de eso, se dirigió al público en un corto discurso. “Una felicidad estar hoy aquí. El fútbol es alegría, el fútbol es felicidad, el fútbol es unidad”, declaró Infantino bajo el intenso sol que lo recibió en la capital vallecaucana.
Gianni Infantino llegó a Colombia en medio de las críticas que le han caído por sus últimas decisiones al frente de la Fifa. “Tenemos siempre que mirar en los ojos de estos niños que les da igual lo que hablamos, los discursos y todo esto; lo importante es que hacemos todo lo que podemos para que estas niñas y esos niños puedan disfrutar del deporte más mágico”, añadió, y celebró que “tantos campeones” nacieran “en esta parte de Colombia”.


Aunque hubo dudas sobre la presencia de Gianni Infantino en la posesión presidencial por su complejo itinerario y las críticas que ha recibido en los últimos días, el dirigente cumplió su palabra y llegó en la noche del jueves a Cali.
El presidente de la Fifa llegó directo desde Marruecos, donde estuvo compartiendo con personalidades del gobierno de ese país y también sostuvo una reunión con miembros del Consejo de la Fifa para hablar sobre el retiro del proyecto de inversión privada.
Infantino fue ratificado en el cargo, a pesar de que varias selecciones le han retirado su apoyo. Su posición para las elecciones de mayo de 2027 se ha debilitado y hay fuertes rumores de que será reemplazado en la presidencia.

Se refugia en Colombia
Cercano a figuras de la derecha internacional, como el mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, uno de los anfitriones del pasado Mundial, Gianni Infantino asistirá en la tarde a la investidura presidencial de Abelardo De la Espriella.

La toma de posesión se realiza de manera excepcional en Cali, una ciudad del suroeste del país golpeada con frecuencia por ataques de guerrillas.
El presidente electo se apartó de la tradición de hacerlo en Bogotá ante el Congreso, como un mensaje contra las organizaciones criminales en medio de la peor ola de violencia de la última década en Colombia.
*Con información de la AFP.
