Economía

Conflicto en Oriente Medio pasa factura; estos son los precios del petróleo y los alimentos. Aliste el bolsillo

A horas de vencerse el ultimátum del presidente Trump a Irán para que abra el estrecho de Ormuz, las hostilidades pasan cuenta de cobro. ¿Cómo será el impacto en Colombia? Análisis de Bancolombia.

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7 de abril de 2026 a las 4:34 a. m.
Mientras Donald Trump lanza advertencias a Irán para permitir el paso por el estrecho de Ormuz, los precios de 'commodities' como el petróleo, alimentos y fertilizantes se disparan.
Mientras Donald Trump lanza advertencias a Irán para permitir el paso por el estrecho de Ormuz, los precios de 'commodities' como el petróleo, alimentos y fertilizantes se disparan. Foto: AP / Adobe Stock

Más de un mes después de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, que generaron un nuevo conflicto en Oriente Medio, ya el mundo registra la cuenta de cobro que estas tensiones han pasado a la economía global.

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De hecho, hay expectativa por el ultimátum del presidente Donald Trump a Irán, que se vence este martes 7 de abril, para que abra el estrecho de Ormuz, paso clave en la logística de hidrocarburos y commodities en el planeta.

El conflicto entre Estados Unidos e Israel frente a Irán ha tenido consecuencias relevantes en los mercados de materias primas, en particular en el de petróleo y productos agrícolas.

Por el estrecho de Ormuz transita una quinta parte de la producción mundial de crudo, es decir, cerca de 20 millones de barriles diarios.
Por el estrecho de Ormuz transita una quinta parte de la producción mundial de crudo, es decir, cerca de 20 millones de barriles diarios. Foto: EFE

Un análisis de Bancolombia establece que el precio del petróleo en su referencia Brent en el mercado spot ha aumentado 50 % desde el 28 de febrero, cuando se iniciaron los ataques, y se ubica en 109 dólares por barril, lo que refleja tanto la escasez efectiva de crudo como una mayor prima de riesgo geopolítica.

“El cierre de facto del estrecho de Ormuz ha generado un choque de oferta significativo, dado que por esta vía transita una quinta parte de la producción mundial de crudo, es decir, cerca de 20 millones de barriles diarios. En medio del conflicto, según J. P. Morgan, Irán es prácticamente el único país que continúa movilizando petróleo a través del estrecho, con flujos cercanos a 1,8 millones de barriles diarios”, agrega el informe de la entidad financiera.

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Explica que, ante la imposibilidad de utilizar esta ruta, algunos países han redirigido parte de sus exportaciones mediante vías alternativas, aunque estos esfuerzos han resultado insuficientes. Arabia Saudita incrementó los envíos a través del oleoducto Este-Oeste hacia el puerto de Yanbu, en el mar Rojo, desde 0,8 millones de barriles diarios hasta 3,3 millones de barriles diarios. Por su parte, Emiratos Árabes Unidos aumentó el uso del oleoducto hacia Fujairah en aproximadamente 0,5 millones de barriles diarios, alcanzando 1,6 millones de barriles diarios. Así las cosas, se estima que alrededor de 16 millones de barriles diarios de crudo permanecen fuera del mercado.

Y el informe anticipa hasta dónde podría llegar la situación, al advertir que, hacia adelante, incluso bajo un escenario de máximos esfuerzos, si el choque de oferta no se logra compensar, el déficit podría seguir rondando los 10 millones de barriles diarios. Para abril, dichos esfuerzos contemplan el uso de oleoductos alternativos, la liberación coordinada de reservas estratégicas por parte de Estados Unidos y la Agencia Internacional de Energía (AIE), el uso intensivo de inventarios comerciales en países asiáticos y eventuales liberaciones de reservas por parte de China.

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Si el choque de oferta no se logra compensar, el déficit podría seguir rondando los 10 millones de barriles diarios. Foto: adobe stock

“Desde la perspectiva del mercado bursátil, la evolución del CBOE Crude Oil ETF Volatility Index (OVX) indica que la volatilidad implícita del petróleo se mantiene en niveles elevados. Mientras tanto, la curva de futuros del Brent ha registrado un desplazamiento al alza, de modo que los contratos se negocian por encima de los 90 dólares por barril al menos hasta agosto. Estos datos sugieren dos hechos estilizados relevantes. Primero, los agentes están incorporando una prima de riesgo asociada a escenarios de disrupción más prolongada o de mayor profundidad, debido a la persistente incertidumbre, el limitado avance de alguna negociación y los mensajes contradictorios entre la administración de Donald Trump y el régimen iraní”, añade el informe de Bancolombia y anticipa que, aun ante una resolución pronta del conflicto, los precios se mantendrían por encima del escenario previo, debido a la prima de riesgo geopolítica y a la normalización gradual de los flujos de crudo.

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Sin embargo, dicho esto, el análisis establece otra posibilidad: una contracción de la demanda podría mitigar de forma parcial el impacto sobre los precios. “En respuesta al encarecimiento de los combustibles, algunos países asiáticos han adoptado medidas orientadas a reducir el consumo de energía. Bangladesh autorizó el cierre anticipado de universidades. Filipinas y Sri Lanka implementaron semanas laborales de cuatro días. Por su parte, Tailandia y Vietnam promovieron el trabajo en casa, la reducción de viajes y el uso de escaleras. Aun así, la demanda de petróleo es altamente inelástica en el corto plazo. J. P. Morgan estima una elasticidad de -0,024, lo que implica que un precio promedio del Brent de 100 dólares en marzo solo reduciría la demanda global en 1 millón de barriles diarios”, afirma el estudio.

La otra gran preocupación que advierte el informe de Bancolombia, sobre el incremento en los precios, que se traduce en aumento en la inflación, es que la escalada en Oriente Medio ha encarecido y retrasado el flujo de insumos y productos clave para el agro, dado que cerca de 30 % del comercio mundial de fertilizantes transita por el estrecho de Ormuz. Asimismo, la región del Golfo concentra alrededor del 35 % de las exportaciones globales de urea y cerca de 30 % de las exportaciones de amoníaco, un insumo fundamental para la producción de fertilizantes nitrogenados. Además, grandes plantas de fertilizantes en la región han suspendido sus operaciones debido a ataques directos sobre su infraestructura. En particular, el complejo de Ras Laffan en Catar, un nodo clave para la producción global de gas natural y fertilizantes, fue atacado, señala el análisis.

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En este complejo escenario, el precio de la urea ha aumentado 50 % desde el inicio del conflicto, mientras se estima que entre 3 y 4 millones de toneladas de fertilizantes han quedado fuera del mercado internacional.

“En conjunto, este choque de costos y de disponibilidad presiona al alza los precios de granos y aceites, aun cuando no se ha materializado una disrupción directa en la producción y el impacto se ha visto parcialmente mitigado por amplios inventarios globales de granos. Al mismo tiempo, los mercados de futuros han evidenciado preocupaciones sobre la oferta global de granos y un mayor apetito por posiciones especulativas, lo que sugiere un escenario de mayores riesgos al alza para los precios de los alimentos si persisten los cuellos de botella en el suministro de insumos”, plantea el informe.

En este tipo de cuadrillas pueden estar incluidos trabajadores inmigrantes indocumentados, así como miembros del Sindicato Unido de Trabajadores Agrícolas, fundado por César Chávez.
La escalada en Oriente Medio ha encarecido y retrasado el flujo de insumos y productos clave para el agro, dado que cerca de 30 % del comercio mundial de fertilizantes transita por el estrecho de Ormuz. Foto: Getty Images

¿Cómo impactan estos mayores precios a la economía colombiana? Según Bancolombia, este escenario de mayores precios de materias primas supone vientos en contra y a favor para el país. Por un lado, el aumento del precio del crudo ha sido un catalizador de la apreciación reciente del peso colombiano e implica mayores ingresos por exportaciones de este producto, pero supone un riesgo para el Fondo de Estabilización de los Precios del Petróleo (FEPC). No obstante, el nuevo rally de los biocombustibles asociado al conflicto podría favorecer las exportaciones de este sector, las cuales registraron un crecimiento significativo en 2025, de 82 % en términos de volumen.

Pero, por otro lado, Colombia importó 7,7 millones de toneladas de maíz, 2 millones de toneladas de harina de soya, 600 mil toneladas de fríjol soya en 2025 y 1 millón de toneladas de fertilizantes nitrogenados, “lo que sugiere que mayores precios internacionales de los productos agrícolas podrían trasladarse a la canasta básica a través de mayores costos de insumos para la producción pecuaria, alimentos perecederos y procesados”, concluye el análisis.