Comercio

El precio oculto de las gangas digitales: cómo Temu y Shein golpean al sistema moda nacional

Los gigantes chinos del comercio electrónico aprovechan una cláusula del TLC con EE. UU. para ingresar mercancía sin pagar impuestos y ponen en jaque a los confeccionistas locales.

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6 de marzo de 2026, 11:00 p. m.
En varias ciudades intermedias, compradores mayoristas de Shein abrieron locales para vender al detal sin pagar los impuestos que sí asumen los importadores formales en Colombia.
En varias ciudades intermedias, compradores mayoristas de Shein abrieron locales para vender al detal sin pagar los impuestos que sí asumen los importadores formales en Colombia. Foto: SUMINISTRADAS A SEMANA API

El colombiano, tradicionalmente desconfiado a la hora de comprar, vive hoy un boom de consumo digital, impulsado por los mayores ingresos derivados de las fuertes alzas del salario mínimo, pero también promovido por el bombardeo de ofertas y de nuevos productos que le llegan a la pantalla de su celular. En Colombia, el comercio electrónico aún es bajo frente al tamaño de la población y está lejos de Brasil y México, líderes en el mercado regional, pero ya es un canal que mueve más de 100 billones de pesos anuales.

Esa suma, que supera lo que se recauda en impuesto de renta de personas naturales, motivó a los comercios nacionales y a multinacionales como Amazon, que inicialmente solo tenía su página en inglés, pero que ahora la maneja en español en pesos colombianos, con envíos gratis que llegan cada vez más rápido.

Comerciantes mayoristas hacen un uso inadecuado de los minimis para comercializar productos chinos.
Comerciantes mayoristas hacen un uso inadecuado de los minimis para comercializar productos chinos. Foto: SUMINISTRADAS A SEMANA API

Paralelamente, los gigantes del comercio electrónico chino (AliExpress, Temu y Shein) empezaron a entrar en los hogares colombianos, en especial después de la pandemia. Desde entonces su crecimiento local ha sido exponencial, a tal punto que tienen prendidas las alarmas de la industria y el comercio nacional, así como de los importadores formales.

Su inquietud no surge por la presencia de esos grandes jugadores y sus precios excesivamente bajos, pues reconocen que es importante tener competencia para que el mercado crezca, sino porque no usan las mismas reglas que los locales, dado que no pagan IVA ni aranceles.

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La explicación de esas diferencias radica en una figura postal llamada minimis, envíos con un valor mínimo de importación por debajo del cual no se cobran impuestos, aranceles ni se requieren trámites aduaneros complejos. Su objetivo es facilitar el comercio, pero en varios países ya se han dado cuenta de que el modelo arrasador de Temu y Shein, que venden productos muy baratos, es lesivo para las industrias locales. Por esa razón bajaron bastante el valor del minimi o establecieron que todo envío postal paga impuestos, independientemente de su valor. Así, en México, Argentina y Brasil, las ventajas de los minimis aplican para envíos de máximo 50 dólares (188.000 pesos); en Chile, de 41 dólares (153.000 pesos); y en Estados Unidos, el presidente Donald Trump eliminó el año pasado esa figura para todos los envíos provenientes de China.

Sin embargo, en Colombia los minimis tienen un valor de 200 dólares (750.000 pesos), es decir que los envíos postales inferiores a ese monto, casi la tercera parte de un salario mínimo, no pagan IVA ni arancel. Eso explica gran parte del éxito de Temu y Shein, cuyos productos están muy por debajo de los 200 dólares.

Muchas de las confecciones que se traen de China se venden a precios que no cubren ni los costos de producción.
Muchas de las confecciones que se traen de China se venden a precios que no cubren ni los costos de producción. Foto: SUMINISTRADAS A SEMANA API

Inicialmente, acceder a estas plataformas requería tarjeta de crédito, pero ahora también aceptan débito y billeteras digitales. Con precios bajos y una oferta amplia, sus clientes no son solo consumidores finales, sino también comerciantes –algunos informales– que compran al por mayor y se presentan como distribuidores de Shein. Muchos se promocionan en redes sociales y venden prendas desde 5.000 pesos, un precio difícil de igualar para los confeccionistas nacionales.

Emergencia social

Esa competencia nos está haciendo mucho daño, es perversa y está incubando una emergencia social”, advierte Guillermo Criado, presidente de la Cámara de la Confección y Afines.

Guillermo CriadoPresidente de la Cámara de la Confección y Afines
Guillermo Criado, presidente de la Cámara de la Confección y Afines. Foto: CÁMARA DE LA CONFECCIÓN Y AFINES

Agrega que, aun cuando hay muchas categorías afectadas, el más amenazado es el sistema de moda nacional, que incluye textil, confección, cuero, calzado y marroquinería. Son 141.000 compañías que generan 2,6 millones de empleos. “Esas plataformas no solo evaden impuestos, sino que presionan los precios y márgenes del productor colombiano, causando cierres de empresas y pérdida de empleo”, enfatiza.

Según él, el crecimiento local de Temu y Shein aumenta la dependencia de las importaciones chinas (al cierre de 2025, el gigante asiático superó a Estados Unidos como el principal proveedor del país). Igualmente, se debilita la cadena de valor desde el cultivador del algodón, el hilandero, el que hace telas, el que tiñe tela, el que estampa, el que diseña, el que confecciona y hasta los estudiantes de diseño, porque no van a tener quien los emplee. “Si a esto se le suma la presión del aumento del salario mínimo, del impuesto al patrimonio y la reforma laboral —que subió el costo de producir confecciones en el país entre 11 y 24 por ciento—, nos va a dejar fuera del mercado”, insiste.

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Si bien desde el Gobierno han intentado reducir el valor de los minimis, la propuesta no ha progresado, pues se ha intentado tramitar en las fallidas reformas tributarias y en la pasada emergencia económica, que no pasó el examen constitucional.

Junto con la Cámara de la Confección, otros gremios, como la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico y Fenalco, están batallando para que se ajusten los minimis. En ese grupo está Carlos Fernando López, gerente de G40+, una asociación de empresarios que trabaja alrededor del tema del retail y reúne a unas 92 marcas, que se despliegan en 4.400 puntos de venta en Colombia y emplean a 48.000 personas. Señala que, ante las dificultades del Gobierno actual para tramitar proyectos en el Congreso, considera, junto con los otros gremios afectados, que la salida sería presentar un proyecto solo con este tema, pues podría tener un mejor futuro en el Legislativo.

Carlos F. LópezGerente de G40+
Carlos F. López, gerente de G40+ Foto: G40+

Añade que el tratado de libre comercio (TLC) entre Colombia y Estados Unidos fijó el umbral de 200 dólares, pero este debería aplicarse solo al comercio bilateral. El problema es que plataformas como Temu, Shein y Amazon envían mercancía desde bodegas en Estados Unidos para aprovechar ese beneficio, aunque los productos en realidad son de origen chino.

López piensa que lo más rápido de corregir sería el IVA, que es un impuesto local y no está en el TLC, como sí lo están los aranceles. Además, en momentos de afugias fiscales sería una buena opción de recaudo. Se estima que en el primer trimestre del año pasado el comercio postal en Colombia movió unos 27 billones de pesos. “En esa cifra están las compras de algunas empresas formales que despachan por ese medio, como el Éxito o Mercado Libre, pero también está todo lo de Shein y Temu, que, si fuera solo la mitad, sería un volumen de IVA muy importante”.

Bodegas con ropa china traída por envíos postales aparecen en varias ciudades y se promocionan en redes sociales.
Bodegas con ropa china traída por envíos postales aparecen en varias ciudades y se promocionan en redes sociales. Foto: SUMINISTRADAS A SEMANA API

Otro experto indica que la solución es sencilla y consiste en ajustar el literal J del artículo 428 del Estatuto Tributario, aclarando que el beneficio del minimi es solo para los productos originarios del país desde donde se envía la mercancía, que en este caso es Estados Unidos.

Los jugadores postales que entregan paquetes de las grandes plataformas estiman que el debate no debería centrarse únicamente en frenarlas, pues el fenómeno es global y probablemente irreversible. “La discusión más importante es cómo fortalecemos el ecosistema local: reglas claras para todos, inversión en tecnología y, sobre todo, empresas colombianas capaces de competir no solo en precio, sino en confianza, marca y cercanía con el consumidor”, comenta Isaac Chaparro, vicepresidente estratégico de Inter Rapidísimo.

Isaac Chaparro, vicepresidente creativo de Inter Rapidísimo, fue reconocido como Líder de Mercadeo del Año en el TOP 10 de P&M.
Isaac Chaparro, vicepresidente creativo de Inter Rapidísimo. Foto: Inter Rapidísimo

Mientras en el Gobierno toman alguna decisión, los consumidores, conscientes de que los bajos precios de Temu y Shein no son sinónimo de calidad, poco a poco se irán convenciendo de que “de esto tan bueno no dan tanto”.