El próximo viernes 30 de octubre, la Junta Directiva del Banco de la República se reunirá para definir el futuro de la tasa de referencia que, tras el incremento de septiembre, se encuentra en 12,25%.
De acuerdo con la Encuesta Anif sobre la Tasa de Intervención del Banco de la República, la mayoría de los analistas (68,4%) anticipan que, en la decisión de octubre, nuevamente la Junta Directiva del Banco de la República aumentará la tasa de interés 25 puntos básicos, ubicándola en 12,50%. El 31,6 por ciento de los encuestados considera que la junta mantendrá la tasa en su nivel actual.

De acuerdo con el análisis de Anif, la inflación, factor crucial en las decisiones del Banco de la República, nuevamente se aceleró en septiembre con una inflación anual de 6,29% y una variación mensual de 0,37%. El registro anual se ubicó 5 puntos básicos por encima de agosto (6,24%), mientras que la variación mensual fue 5 puntos básicos más alta que la variación de 0,32% de septiembre de 2025.
“Así, la inflación se ubica 229 puntos básicos por encima del límite superior del rango meta (4%), donde los servicios y alimentos concentraron el 72% del resultado anual y continúan siendo las categorías de mayor aceleración”, dice el análisis del centro de pensamiento, cuyo estimativo individual está con el promedio del mercado: un aumento de 25 puntos básicos.

También con esa misma proyección se encuentra Bancolombia que tiene como expectativa en la decisión de la próxima junta del Banco Central, un aumento de 25 puntos básicos, que llevaría las tasas a 12,50% en octubre.
En su concepto esto responde a un panorama inflacionario que continúa deteriorándose, con presiones concentradas en los componentes más persistentes de la canasta y en aquellos más expuestos a choques de oferta.
Recordó que, en septiembre, la inflación anual se aceleró hasta 6,29%, su mayor nivel desde julio de 2024. La inflación de servicios se ubicó en 7,19%, en la medida en que buena parte de sus precios se reajusta con base en la inflación pasada o en el aumento del salario mínimo. A ello se sumaron los alimentos perecederos, cuya variación anual llegó a 14,14% ante los choques de oferta asociados al fenómeno de El Niño.
El balance de riesgos para la inflación no ha mostrado mejoras. Las expectativas de los analistas para el cierre de 2026 se ubican en 6,83%, más del doble de la meta de 3%, y ninguno de los frentes que la Junta señaló como determinantes anticipa un alivio, explica Bancolombia: el fenómeno de El Niño se extendería hasta el segundo trimestre de 2027 y el ajuste fiscal aún no se ha definido. Por otro lado, el menor dinamismo de la actividad económica sería un nuevo elemento en la discusión, aunque no sería suficiente para interrumpir el ciclo.
En agosto, el Indicador de Seguimiento a la Economía (ISE) se contrajo 0,04% anual, en parte por las disrupciones del terremoto. Si bien este dato fortalecería la postura de los codirectores que han votado por mantener la tasa, parte del choque sería transitorio y la actividad aún crece 2,27% en lo corrido del año.

La reunión de la junta directiva del Banco de la República coincide esta semana con la de la Reserva Federal, en donde se anticipa una pausa, tras el aumento de tasas en su reunión anterior.
“En nuestro escenario, ambos bancos centrales cerrarían el año con un último incremento en diciembre, que llevaría la tasa del Banco de la República a 12,75% y la de la Fed al rango de 4,00% - 4,25%. Los riesgos continúan sesgados al alza: un fenómeno de El Niño más intenso, una prolongación del conflicto en Oriente Medio o un incremento significativo del salario mínimo podrían extender el ciclo. En síntesis, por primera vez desde 2023, la Fed y el Banco de la República vuelven a moverse en la misma dirección, aunque a ritmos distintos. Mientras la Fed no tendría urgencia de actuar, el Banco de la República enfrenta una inflación cada vez más persistente, por lo que la discusión en Colombia no sería cuándo comenzarían los recortes, sino cuánto tiempo deberá mantenerse una postura suficientemente restrictiva”, puntualiza Bancolombia.
Por su parte, Corficolombiana espera que la junta directiva del Banco de la República mantenga inalterada la tasa de política monetaria en 12,25% en la reunión de este viernes, pero “sin que ello implique el fin de ciclo de aumentos”.
Y agrega en su análisis: “El deterioro de la actividad económica, la moderación de algunas medidas de inflación básica y la menor presión externa favorecen una pausa para evaluar los efectos de las alzas acumuladas de 300 puntos básicos en la tasa de interés durante 2026. Además, la incertidumbre sobre el impacto del terremoto, el fenómeno de El Niño, el ajuste fiscal, y el incremento del salario mínimo refuerza la conveniencia de esperar nueva información antes de tomar decisiones adicionales”.

Corficolombiana considera que ciertos argumentos de septiembre pierden peso frente a octubre. Explica que, aunque la inflación subió a 6,29% en septiembre y aumentaron las expectativas para 2026 (6,85%), 2027 (5,19%) y a 12 meses (5,49%), la inflación básica mostró señales de moderación y las expectativas a dos años regresaron al rango meta (3,99%). La economía se desaceleró a 0,5% anual en julio-agosto (frente a 3,8% un año atrás) y el desempleo subió de 8,6% a 9,4% en agosto, principalmente, aunque no exclusivamente, por los efectos del terremoto. A esto se suman la estabilidad cambiaria y la expectativa de que la Fed mantenga inalteradas sus tasas en octubre.
Además, advierte que diciembre sería la reunión para decidir el cierre del ciclo. Las expectativas a 12 meses (5,49%) siguen lejos de la meta del 3%, mientras la indexación y las presiones de demanda explican cerca de la mitad de la inflación. El Niño podría presionar los precios de alimentos y regulados, con efectos de segunda ronda sobre la canasta. “En diciembre, la Junta tendrá más información sobre esos efectos para decidir si cierra el ciclo con una última alza. “Seguimos esperando un incremento de al menos 25 puntos básicos en diciembre”.
La confirmación del ajuste fiscal y la negociación del salario mínimo serán determinantes para la trayectoria futura de la política monetaria. La incertidumbre fiscal seguirá presionando la prima de riesgo y la deuda pública, especialmente ante la necesidad de concretar el ajuste fiscal tras la aprobación del Presupuesto de 2027. Un aumento elevado del salario mínimo podría reforzar la indexación y las presiones inflacionarias. Si estos riesgos comprometen la convergencia de la inflación, la Junta podría retomar las alzas.
