Los hábitos de compra han cambiado y obligan a las empresas del sector retail a ajustar sus modelos de operación. Actualmente, los consumidores alternan entre canales físicos y digitales durante el proceso de compra: descubren productos en redes sociales, los investigan en internet, los revisan en tiendas físicas y finalmente realizan la compra desde su celular.
Este comportamiento ha impulsado la adopción del comercio unificado, un sistema que integra tiendas físicas, comercio electrónico, inventarios, datos de clientes y atención al usuario en una única plataforma centralizada y en tiempo real.
Según David Rojas, especialista en comercio digital del clúster Fashion Ecommerce, este modelo representa una evolución frente a la omnicanalidad. “Mientras la omnicanalidad busca que una marca esté presente en varios canales, el comercio unificado conecta todos esos medios en un solo sistema para que compartan información en tiempo real. Esto permite a las empresas entender mejor a sus clientes y tomar decisiones basadas en datos”, explica.
De acuerdo con un estudio de Live Pearson, más del 90 % de los compradores utiliza su teléfono móvil dentro de las tiendas para investigar productos o comparar precios. Sin embargo, el 82 % de las transacciones aún se realiza en espacios físicos, lo que evidencia la necesidad de integrar ambos entornos.
Rojas señala que herramientas como los sistemas de punto de venta conectados con plataformas de comercio electrónico permiten centralizar la operación y gestionar inventarios en tiempo real. “Uno de los principales beneficios del comercio unificado es la integración de datos, que elimina los silos de información entre departamentos y canales; lo que permite a las empresas conocer mejor el comportamiento de sus clientes, el desempeño de sus productos y la efectividad de sus campañas”, afirma.
Además, este modelo facilita una experiencia de compra continua, en la que el cliente no pierde información al cambiar de canal y puede completar su proceso de manera integrada.
