El avance de la inteligencia artificial (IA) ha transformado distintos sectores de la economía y ha abierto un debate sobre la capacidad de la legislación colombiana para responder a los desafíos que esta tecnología plantea en materia de propiedad intelectual. Juristas y analistas tecnológicos han advertido sobre los vacíos normativos existentes para proteger la creación intelectual frente al uso de herramientas automatizadas.
La capacidad de los sistemas de IA para procesar, imitar y generar obras artísticas, literarias y académicas en cuestión de segundos ha puesto en discusión el alcance de los derechos de autor y la suficiencia del marco legal vigente para afrontar este escenario.
Entre las principales preocupaciones se encuentra el posible incremento de la piratería y de las infracciones a los derechos de autor mediante plataformas que utilizan bases de datos protegidas sin autorización para entrenar o generar contenidos.
Sobre este panorama, la abogada experta en propiedad intelectual Karina Vence Peláez afirmó que “el verdadero desafío para Colombia radica en que la inteligencia artificial puede replicar, fragmentar y distribuir contenido protegido a una escala y velocidad nunca antes vistas, difuminando la línea entre la creatividad legítima y el plagio automatizado”.
La jurista agregó que “si no adaptamos nuestras herramientas de control digital, nos enfrentaremos a una modalidad de piratería sofisticada que dejará vulnerables a nuestros creadores e industrias culturales”.
De acuerdo con este análisis, la evolución de la inteligencia artificial también ha generado interrogantes sobre la titularidad de las obras creadas de forma autónoma por estas plataformas. La ausencia de un marco regulatorio específico deja sin resolver aspectos como quién puede comercializar esos contenidos, quién debe asumir la responsabilidad legal en caso de plagio y qué mecanismos podrían implementarse para incentivar la inversión y el desarrollo del sector tecnológico en el país.
