El Proyecto de Ley de Competitividad, también conocido como ley antitrámites, superó su primer debate en las Comisiones Sextas Conjuntas del Congreso de la República y pasará a consideración de las plenarias del Senado y la Cámara.
La propuesta busca reducir cargas administrativas, ahorrar costos operacionales e incentivar la inversión privada y la generación de empleo, con un impacto directo sobre el 99 % del tejido empresarial colombiano: las pymes.
“Esperamos que este proyecto de ley siga avanzando en el Congreso y se convierta en una herramienta que beneficie a todos los colombianos”, señaló el jefe de la cartera comercial.
¿Qué quiere cambiar la Ley de Competitividad?
El proyecto aborda tres frentes principales. En primer lugar, busca la eliminación de duplicidades al prohibir a las entidades públicas exigir documentos que ya reposen en los archivos del Estado, por lo que las instituciones deberán consultarlos directamente entre sí.
En segundo lugar, les apuesta a la digitalización y agilidad mediante la Ventanilla Única Empresarial (VUE), unificando los trámites en plataformas electrónicas seguras para evitar desplazamientos a múltiples oficinas y consolidar un expediente digital único.
Por último, contempla un impulso al comercio exterior mediante el fortalecimiento de la Ventanilla Única de Comercio Exterior (VUCE) para las pymes importadoras y exportadoras, lo que facilitará la coordinación institucional sin descuidar ni eliminar los controles aduaneros o sanitarios.

¿Qué sigue para la ley?
Tras superar este primer escalón legislativo, la iniciativa deberá ser debatida y votada en las plenarias del Senado y la Cámara de Representantes.
Asimismo, el Ministerio anunció que realizará cinco audiencias públicas en Neiva, Bucaramanga, Cali, Medellín y Bogotá con el objetivo de escuchar las observaciones del sector productivo e integrarlas al proyecto.
