La inteligencia artificial (IA) continúa ganando espacio en sectores como la economía, los servicios públicos y las empresas, lo que ha llevado a varios países de América Latina a acelerar la creación de normas para regular su uso. En ese escenario, Colombia se perfila como uno de los países más avanzados de la región gracias al trámite del Proyecto de Ley 043 de 2025 Senado y 324 de 2025 Cámara, que busca establecer un marco para el desarrollo, implementación y supervisión de esta tecnología.

Así lo destaca el informe El nuevo mapa regulatorio de la inteligencia artificial en Latinoamérica, elaborado por Deloitte, el cual ubica al país entre los líderes de la denominada segunda ola regulatoria de la IA en la región, junto con Brasil, Chile y México.
La iniciativa legislativa, que ya recibió ponencia positiva y continúa su trámite legislativo, propone una arquitectura institucional liderada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MinCiencias). Además, contempla un esquema de coordinación con otras entidades del Estado para ejercer funciones de supervisión de acuerdo con sus competencias.

De ese modo, la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) tendría un papel clave en asuntos relacionados con la protección de datos personales, los derechos de los consumidores y la competencia económica, aspectos que cobran cada vez más relevancia a medida que la IA se incorpora a procesos de toma de decisiones y prestación de servicios.
Uno de los elementos centrales del proyecto es el énfasis en la calidad, representatividad y trazabilidad de los datos utilizados por los sistemas de inteligencia artificial. La propuesta también plantea la realización de estudios de impacto y mecanismos de evaluación para identificar riesgos y prevenir posibles afectaciones sobre las personas y sus derechos fundamentales.
En cuanto a esto, Jose Luis Jerez, socio de Impuestos y Servicios Legales de Deloitte Spanish Latin America, afirmó que “la regulación de la inteligencia artificial representa una oportunidad para generar confianza y acelerar una adopción responsable de esta tecnología. Colombia está construyendo las bases para que innovación y protección de derechos avancen de manera conjunta”.

Por otro lado, el informe muestra que América Latina está avanzando hacia esquemas regulatorios cada vez más estructurados, aunque con distintos niveles de desarrollo. Actualmente, Perú y El Salvador son los únicos países que cuentan con legislación específica sobre inteligencia artificial plenamente vigente.
Mientras tanto, Brasil ya tiene un proyecto aprobado por el Senado, Chile avanza en el segundo trámite constitucional de su iniciativa y México presentó una propuesta para crear una autoridad nacional especializada en esta materia.

Por su parte, otro aspecto destacado del proyecto colombiano es la adopción de un enfoque basado en riesgos. Bajo este modelo, las obligaciones para quienes desarrollen o utilicen sistemas de inteligencia artificial dependerán del impacto potencial que estas herramientas puedan generar sobre las personas, las organizaciones y la sociedad.
De acuerdo con Deloitte, esta tendencia confirma que la inteligencia artificial ya no representa únicamente un desafío tecnológico. La gobernanza, la transparencia de los algoritmos, la gestión de riesgos y la protección de datos se están convirtiendo en pilares fundamentales para aprovechar los beneficios de esta tecnología, fortalecer la confianza de ciudadanos y empresas, y garantizar un desarrollo responsable de la IA en los próximos años.
