Una foto nítida de la situación fiscal del país, una de las papas calientes que le quedarán al próximo gobierno, fue la que hizo el gerente del Banco Mundial en Colombia, Peter Siegenthaler, durante el Gran Foro Colombia 2026, organizado por SEMANA y Dinero.

La participación de Siegenthaler hizo parte de una entrevista realizada por Luis Fernando Mejía, CEO de Lumen Economic Intelligence.
El gerente del Banco Mundial en Colombia puso tres puntos sobre los cuales, habrá que poner el foco y el tema fiscal es el prioritario, pues el experto lo catalogó como “una bomba de tiempo”.
El contexto fiscal es inevitablemente retador para el que llegue a la Casa de Nariño. Los ingresos tributarios, que son la principal fuente de financiamiento del Estado, han estado mermados de manera consecutiva en los últimos tres años. Allí, Siegenthaler habló de muchas alternativas que se pueden aplicar, ya que catalogó el sistema tributario existente como ineficiente, complicado —lo que afecta las posibilidades de atraer inversionistas— y con bajos niveles de justicia, es decir, no todos aportan según sus capacidades.
En medio de la contracción de los ingresos tributarios también está el gasto público, alrededor de lo cual, el gerente del Banco Mundial dijo que la manera de atacarlo también es similar al de los ingresos: “debe haber un gana -gana”. Así, se refirió a la transformación del Sistema General de Participaciones-SGP, iniciativa que se hizo en el Congreso de la República y, a juicio de Siegenthaler, es algo que tiene mucho potencial, pero también incluye riesgos si no se hace bien. Hay que recordar que la reforma al SGP permitirá una mayor redistribución de recursos nacionales en los territorios, dándoles mayor autonomía para impulsar el desarrollo, lo que -se supone- implicará que haya más oportunidades regionales.
La política pública que resuelva los problemas que actualmente tiene el país tendrían que abordar tres frentes, uno de los cuales es el ajuste fiscal que es una necesidad a corto plazo y que, de hecho, demandará un fuerte apretón del cinturón con los recursos públicos: 4 % del PIB. Pero la esperanza es que, según los dos expertos que participaron en el Gran Foro Colombia 2026, sí hay posibilidades de volver a lograr la solidez económica.
Siegenthaler habló del eterno problema de la productividad en el país, variable que desde hace 40 años viene estancada y, para el gerente del Banco Mundial, “es una señal muy grave”.
La falta de productividad afecta el desarrollo de la infraestructura, la seguridad física y la financiación de proyectos. Y, por supuesto, genera dificultades para que haya más empleo y mejor remunerado.
Por ello, para el directivo del Banco Mundial, este frente va más allá de la atracción de inversión, pues se trata es de creación de empleos dignos.
En ese contexto, puso también en el debate el tercer frente sobre el cual debe trabajar Colombia y es la alta desigualdad. Por ejemplo, el experto mencionó que no es solo un asunto de brindar más oportunidades, sino de algo de más impacto: el crecimiento de una economía depende de atacar esa desigualdad.

Así, como ejemplo puso que la dificultad de acceso al crédito no es solo el problema, sino que cuando ese acceso se logra, el beneficio está mal distribuido. Pero también mencionó la desigualdad territorial, que toca el corazón de la política pública, pues hay ciudades que tienen años y no avanzan en conectividad en infraestructura o en comunicaciones.
El foro concluyó con un mensaje positivo: hay oportunidad para que Colombia aproveche el potencial que implica tener una posición geográfica estratégica que le podría permitir impulsar grandes desarrollos. Solo quedarían los desafíos de hacer las reformas fiscales que se necesitan, promover la competitividad, lo que pasaría por promover seguridad física y jurídica para los inversionistas. Tras ello, este país podría lograr ser uno de los grandes líderes mundiales. Solo hay que pasar de la retórica a la acción, concluyó Mejía.









