El mercado de vivienda ha vivido un duro escenario en los últimos años por cuenta de una crisis estructural y coyuntural, caracterizada por un alto déficit habitacional, una caída histórica en las ventas y un aumento masivo de desistimientos. Las decisiones que ha tomado el Gobierno de Gustavo Petro han impactado fuertemente la disponibilidad de subsidios, que finalmente tuvieron que ser suspendidos.
Han sido varias las voces que han hecho advertencias sobre el deterioro del sector. Recientemente, Corficolombiana se pronunció, asegurando que el sector llegó a un nuevo mínimo histórico en iniciaciones de vivienda para el mes de abril.

La entidad precisó que durante ese periodo, entre las viviendas VIS y las no VIS, las iniciaciones fueron de 7.648. Es decir, si se analizan las cifras, se puede evidenciar que se registró el nivel más bajo en 16 años, pues en abril de 2010 se registraron 7.573 iniciaciones.

Además, reportó que en los últimos cuatro años hubo una caída del 62 %, pues en abril de 2022 se alcanzó una cifra favorable de 20.256 arranques de vivienda nueva.
Uno de los hechos que más ha afectado la adquisición de vivienda es el desmonte total del programa ‘Mi Casa Ya’, que trajo consigo el fin de las coberturas de tasa para los beneficiarios del programa.

Esto trajo afectaciones para más de 23.000 hogares que recibieron el subsidio en 2024 y 2025, pero que ya no tenían este mecanismo, que les hubiera ahorrado un importante porcentaje en las cuotas de su crédito.

Cuando se dio el desmonte, también se dejaron de aceptar solicitudes de acceso al subsidio, dejando sin alternativas a 44.422 hogares registrados en la plataforma del programa. Otros 70.000 hogares fueron afectados por la decisión del cierre del programa.
Por esta razón, el reto del nuevo Gobierno será reactivar este sector, que ha sido fuertemente golpeado.

