Antonio Sanguino, ministro del Trabajo, confirmó que el nuevo decreto del salario mínimo, solicitado en el auto del Consejo de Estado, lo mantendrá en $ 2.000.000 con auxilio de transporte.
El jefe de la cartera del Trabajo hizo el anuncio el mismo día en que el gobierno del presidente Gustavo Petro convocó movilizaciones bajo el argumento de que los colombianos deben defender su salario.
“Para tranquilidad de los trabajadores, para tranquilidad de los empresarios, el presidente de la República ha decidido, hemos decidido con él y el ministro de Hacienda, mantener el 23,7 %, que ojalá sea el porcentaje que se mantenga en todo el año y ese es un mensaje que también debería considerar muy seriamente el Consejo de Estado, que tiene que pronunciarse de fondo sobre 38 demandas de nulidad que han sido presentadas en cabeza de sectores empresariales como Fenalco, que se opusieron al salario vital cuando lo decretó el Gobierno”, anticipó Sanguino en El Debate.


Al ser consultado en El Debate respecto a si el Gobierno Petro expedirá el nuevo decreto este jueves 19 de febrero, día de las marchas para apoyar la cifra del salario mínimo, Sanguino no lo descartó. Y este jueves confirmó que se mantiene el alza anunciada en diciembre pasado por el presidente.
Asimismo, el ministro advirtió que al Consejo de Estado le explicarán con suficiencia, rigor y argumentos por qué se debe mantener la cifra del 23,7 % del salario mínimo.
Un auto del Consejo de Estado suspendió provisionalmente el alza del salario mínimo, que quedó en $ 1.750.905 y en $ 2.000.000 con el auxilio de transporte incluido.
“El Decreto 1469 del 29 de diciembre de 2025, suscrito por el presidente de la República y los ministros del Trabajo y de Hacienda y Crédito Público, fijó el salario mínimo legal mensual vigente para el año 2026, a partir del 1.º de enero de ese año, en la suma de $ 1.750.905. En la parte considerativa del acto, el Ejecutivo invocó como fundamento los artículos 25, 53, 56, 333 y 334 de la Constitución Política, relativos al trabajo como derecho, principio y obligación social, a la garantía de una remuneración mínima, vital y móvil, a la función social de la empresa y a la dirección general de la economía”, señaló el Consejo de Estado.
“En ese marco, incorporó el concepto de ‘salario vital’, a partir de definiciones propias y estudios técnicos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), entendido como un referente de suficiencia material del ingreso laboral para cubrir las necesidades básicas del trabajador y su familia en condiciones de vida digna. Indicó que dicho concepto constituye un referente sustantivo y criterio orientador para la ponderación integral de los parámetros previstos en el artículo 8.º de la Ley 278 de 1996, en armonía con el principio constitucional de remuneración mínima, vital y móvil”, agregó.

En un documento de 63 páginas, el Consejo de Estado explicó por qué se cayó provisionalmente el aumento del salario mínimo.
Ahora bien, el ministro también dijo que, aunque el salario mínimo de los colombianos se mantendrá, había que meterle “pueblito”, al referirse a las marchas de este jueves.
“La batalla todavía sigue, hemos ganado una, pero faltan otras. Recuerde que esta es una medida cautelar. Entonces, hay que, al argumento jurídico, ponerle pueblito, ponerle alma, ponerle gente que les diga a los magistrados: ‘Oiga, pónganse la mano en el corazón y la racionalidad jurídica’“, exclamó.

“Hay que incorporar conceptos constitucionales y también hay que incorporar realidades que tienen que ver con los ingresos de 10 millones de colombianos, por lo menos, que son las familias, los integrantes de las familias de los trabajadores que se benefician directamente, más los que se benefician por la demanda agregada a 830.000 millones de pesos al mes, de dinero que tienen estos trabajadores para acceder a crédito o a nuevos productos, bienes que no tienen o a mejorar su alimentación y el consumo de sus familias y satisfacer el consumo de sus familias”, agregó el ministro Sandino.
“Entonces, por esa razón, nosotros mantenemos la convocatoria y la ampliamos a que defendamos el salario vital. Debe haber una voz muy fuerte, un grito muy fuerte, un ánimo del pueblo colombiano, del pueblo trabajador, este jueves, diciendo que el salario vital se defiende en un país que es de los más desiguales del mundo; el segundo, tercer país más desigual del mundo; y en un país en donde la desigualdad es de las primeras, ocupa los primeros lugares en América Latina”, aseveró.
