El Gobierno Nacional, representado por el Ministerio de Hacienda, y los gremios microfinancieros y cooperativos suscribieron un acuerdo para masificar el crédito formal entre los pequeños negocios, con el fin de ofrecer una “segunda oportunidad” a personas reportadas en centrales de riesgo y eliminar la dependencia de estos establecimientos de los préstamos informales o ‘gota a gota’.
Los gremios y entidades al frente de esta alianza son Asomicrofinanzas, Confecoop, Fecolfin, el Banco Cooperativo Coopcentral y Analfe. El beneficio estará dirigido a micronegocios, trabajadores independientes y emprendedores por cuenta propia.
Cerca del 63 % de los colombianos no tiene acceso al crédito en el sistema financiero formal, lo que los hace vulnerables al ‘gota a gota’. Este mercado informal, según un estudio de ANIF y Colombia Fintech, cobra tasas de hasta 382,2 % efectivo anual a los hogares y el 666,5 % a las microempresas.
Frente a esta realidad, María Clara Hoyos, presidenta de Asomicrofinanzas, advirtió que el ‘gota a gota’ “arruina negocios, atrapa a las familias en deudas impagables y abre la puerta a amenazas”, destacando que el pacto representa un compromiso para ofrecer alternativas formales con reglas claras.
Asimismo, existe un marcado desbalance en el acceso financiero en el país. Durante la instalación del 16.º Congreso Internacional de Asomicrofinanzas, el vicepresidente José Manuel Restrepo reveló que, si bien el 96 % de los adultos cuenta con productos de depósito, solo el 51 % accede al crédito formal.

En ese escenario, el acuerdo busca atender a 5,2 millones de micronegocios informales. Como señaló el ministro de Hacienda, Miguel Gómez, de los pequeños negocios que buscan financiación, apenas el 42 % la obtiene en entidades legales, mientras que el 36 % acude al ‘gota a gota’. “No podemos permitir que sigan pagando intereses abusivos porque el sistema les cierra las puertas”, enfatizó Gómez.
Otro frente prioritario es la rebancarización progresiva de personas y negocios reportados en centrales de riesgo que ya recuperaron su capacidad de pago, un proceso que se hará bajo la regulación vigente.
Al respecto, Freddy Castro Badillo, presidente de Fecolfin, sostuvo que luchar contra la usura exige “abrir puertas al crédito formal y dar segundas oportunidades, promoviendo una cultura de pago responsable” y adaptando la regulación al sector. A su vez, Carlos Acero, presidente de Confecoop, resaltó que la amplia presencia territorial cooperativa facilitará la llegada de soluciones reales a las comunidades.
Junto con la ampliación del acceso al crédito, la alianza contempla programas de educación financiera orientados a la gestión de deudas y la prevención del fraude, así como la adopción responsable de herramientas tecnológicas.
El pacto entre el Gobierno y los gremios coincide con un momento de dinamismo para el microcrédito formal, cuya cartera bruta cerró en 25,08 billones de pesos, con un crecimiento real del 8,5 %, y desembolsos de 17,8 billones de pesos para más de 2,5 millones de clientes activos, una base con la que se busca desplazar progresivamente el crédito informal en el país.
