La tarde del sábado, 10 de enero de 2026, se confirmó la muerte del cantante de música popular Yeison Jiménez, una noticia que sacudió al mundo del entretenimiento nacional y a sus miles de seguidores, quienes durante años acompañaron su carrera y asistieron a una innumerable cantidad de eventos en los que se presentó.
Su muerte, ocasionada por un accidente aéreo en Boyacá, marcó el cierre de una historia de vida que, en un principio, estuvo llena de dificultades, pero que, gracias a su esfuerzo, logró convertirse en uno de los artistas más importantes del género en el país.

El intérprete de Aventurero y Ya no mi amor nació el 26 de julio de 1991 en Manzanares, Caldas, en medio de una familia que atravesaba serios problemas económicos. Desde muy pequeño tuvo que enfrentarse a una realidad compleja, que se complicó aún más cuando sus padres tomaron la decisión de separarse.
Durante su infancia y adolescencia vivió en sectores difíciles de Manizales, una etapa de la que el propio artista habló en medio de una reciente entrevista que le concedió al espacio de Vicky en SEMANA, en el año 2022.

“Cuando estaba más joven, tuve una vida peligrosa, en un barrio peligroso. De historias de todos los días de ver amigos muertos. Entré a Corabastos con 13 años a llevar unas arepas; había acabado de llegar a Bogotá, desde Manzanares, Caldas, y me quedé cinco años y medio, de 3:00 a. m. a 11:00 a. m. y estudiando en la tarde”, relató el cantante.
En ese mismo espacio recordó que ver la violencia y el consumo de drogas se volvió parte de su cotidianidad: “Todos los días pasaban cosas malas; tengo amigos que tiraron a las novias o a las esposas desde un cuarto piso y las mataron. Amigas de mi hermana que aparecieron descuartizadas y de un momento a otro, salían en el periódico; fue una vida muy pasada”.

En medio de ese difícil contexto, la música se convirtió en su pasatiempo y actividad favorita, por lo que empezó a cantar en los buses y espacios públicos para ganar dinero, además de soñar con la oportunidad de ser descubierto por algún productor que lo ayudara a cumplir el sueño de ser un cantante famoso.
Tras varios años de insistencia, rechazo y pocas oportunidades, logró convertirse en una estrella reconocida a nivel nacional e internacional, pues muchas de sus canciones ocuparon los primeros puestos en plataformas de streaming como Spotify, Deezer y YouTube Music.

“Cuando era niño me había ganado varios concursos de canto, entonces dije: ‘Lo voy a intentar y si no lo logro, me voy para el ejército’, y empezó ese proceso de promocionar mi carrera”, confesó en el programa digital, dejando claro que su carrera comenzó desde abajo y se enfocó en sacarla adelante con esfuerzo y dedicación.
Con el paso del tiempo, su voz y sus composiciones empezaron a conectar con millones de personas en todo el mundo, que se dejaron llevar por sus historias de desamor, experiencias personales y las dificultades de la vida.


Uno de los momentos más importantes de su carrera fue cuando logró llenar el estadio El Campín de Bogotá, el pasado 26 de julio, un hecho histórico para la música popular colombiana, pues fue el primer artista del género en cumplir con esta meta, seguido de Luis Alfonso, a quien motivó en el camino.
Tras su fallecimiento, el sábado 10 de enero de 2026, colegas, figuras públicas y seguidores han resaltado no solo su talento, sino también su historia de vida. Más allá de la música, Yeison Jiménez dejó el recuerdo de un artista que logró abrirse y triunfar en la industria, convirtiéndose en un referente para quienes sueñan con cambiar su destino.









