Benito Antonio Martínez Ocasio pasó en diez años de trabajar empacando compras en un mercado a convertirse en Bad Bunny: uno de los artistas más famosos del mundo.
Pero sus miles de millones de reproducciones y su monumental serie de conciertos el año pasado en su natal Puerto Rico son, de alguna manera, solo el comienzo de una carrera que no para de romper récords.
Benito arranca 2026 con la posibilidad de hacer historia en los Premios Grammys este domingo, y con todas las miradas encima de cara a su muy aguardado show en el medio tiempo del Super Bowl, la final de la liga de fútbol americano, que será la próxima semana.

Bad Bunny compite en seis categorías de los Premios Grammy, incluyendo la codiciada categoría de álbum del año.
Su aclamado DeBÍ TiRAR MáS FOToS es el segundo trabajo en español nominado para esta estatuilla, la más importante de la noche.
Una victoria sería histórica
El éxito de Bad Bunny retumba con más fuerza en el marco de la arremetida migratoria de la administración de Donald Trump, que en buena parte apunta contra los latinos.
“Tenemos las redadas de la policía migratoria, vemos videos a diario de gente que es blanco por hablar español, sean o no ciudadanos estadounidenses”, dijo a AFP Rivera-Rideau, coautora de P FKN R: Bad Bunny y la música como un acto de resistencia.

“El momento político actual simplemente eleva el nivel de lo que ya es algo profundamente significativo”, agregó la académica especializada en música latina y políticas raciales.
Bad Bunny: un atractivo para todas las generaciones
Desde el 2000, la Academia Latina de la Grabación celebra los Grammy Latinos para honrar la música en español y portugués.
Y los Grammy también tienen categorías para premiar la música latina.
Ambos espacios son importantes para garantizar representación, pero también han facilitado a los votantes de la Academia ignorar la popularidad de la música latina en el mercado general.

Este año, miembros de la Academia Latina de la Grabación podrán votar por las principales categorías de los Grammy, en un intento de diversificación.
Esto podría marcar la diferencia para Bad Bunny, pero nada está escrito en piedra, subrayó Rivera-Rideau.
Así como los votantes del Grammy han dejado de lado el hip-hop, sus pares de los Grammy Latinos han hecho lo propio con el reguetón y el trap, géneros en los cuales Bad Bunny se hizo un nombre.
Pero su último trabajo ha tocado a varias generaciones, lo que podría aumentar sus posibilidades como un álbum “más digerible”, opinó Rivera-Rideau.

Camino al Super Bowl
En una semana, Bad Bunny alcanzará otro hito como estrella del medio tiempo del Super Bowl, uno de los espacios musicales más codiciados de Estados Unidos.
Su contratación generó polémica, con fuertes críticas de los conservadores estadounidenses que ven la elección como demasiado progresista.
Meléndez-Badillo sostuvo que se trata de la apuesta de la liga de fútbol estadounidense por globalizar su marca.

“Benito vende entradas. Benito atrae multitudes”, dijo.
Bad Bunny no parece intimidarse por los señalamientos. No solo ironizó sobre las críticas, ensalzó el papel de la comunidad latina en Estados Unidos y recomendó a sus ciudadanos aprender español, sino que anticipó que “el 8 de febrero, el mundo bailará”.
*Con información de AFP.
