El inicio del juicio contra Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, en una corte federal de Nueva York, ha sacudido los cimientos de la política mundial. Tras el estrado se encuentra una figura cuya longevidad y experiencia desafían la edad: el juez Alvin Hellerstein.
A sus 92 años, este veterano juez no solo tiene en sus manos el destino del dictador venezolano, sino que guarda en su historial un sinnúmero de procesos judiciales importantes, entre ellos uno de los capítulos que paralizó al mundo del entretenimiento: el juicio por plagio contra la colombiana Shakira.

El proceso legal contra Maduro y Flores, que dio inicio formal este lunes 5 de enero de 2026 tras la captura del mandatario en Caracas el pasado sábado, ha puesto bajo el foco internacional la Corte del Distrito Sur de Nueva York. El encargado de presidir este histórico proceso es el mismo magistrado que, años atrás, decidió el futuro legal de una de las canciones más exitosas de Shakira: ‘Loca’.
Hellerstein es conocido por manejar casos de “alto impacto político, económico y cultural”, y su designación para el caso Maduro no es casualidad, dada su experiencia en procesos de extrema complejidad.
Para entender la rigurosidad de Hellerstein, hay que remontarse a 2014. En aquel entonces, la discográfica Mayimba Music demandó a la cantante y a Sony Music, alegando que el éxito global publicado en 2010 era un plagio de la obra ‘Loca con su tiguere’, del dominicano Ramón Arias Vásquez.
La demanda sostenía que la versión de la barranquillera, basada en una interpretación de Edward Bello Pou (el Cata), utilizaba elementos esenciales de la composición original sin permiso. En un primer fallo que dio la vuelta al mundo, Hellerstein concluyó que la versión en español era, efectivamente, una copia ilegal, responsabilizando a las compañías distribuidoras.
No obstante, la fama de Hellerstein como un juez meticuloso quedó demostrada en la fase de revisión del caso. El magistrado detectó inconsistencias técnicas en la cinta presentada como prueba original por Mayimba Music.

En agosto de 2015, en un giro judicial inesperado, Hellerstein revocó su propia decisión tras descubrir que el testimonio de Arias contenía falsedades. El juez desestimó el caso, concluyendo que no existía infracción de derechos de autor por parte de Shakira. Este antecedente resalta la capacidad del magistrado para desmenuzar evidencias complejas, una habilidad que será puesta a prueba en el juicio contra el chavismo.
Una trayectoria marcada por casos históricos
Más allá de la farándula, el historial de Alvin Hellerstein es abrumador. El juez admitió en 2012 una demanda multimillonaria contra aerolíneas estadounidenses por los atentados del 11 de septiembre, bajo el argumento de fallas en los controles de seguridad. También ha intervenido en casos de gran calado financiero, como el rastreo de transferencias de la cerealera argentina Vicentín tras su imcumplimiento de pagos.
Hoy, mientras el mundo observa a Nicolás Maduro comparecer ante la justicia estadounidense, Hellerstein —con 92 años y una lucidez intacta— decide el futuro de uno de los casos políticos más relevantes del siglo XXI.










