Después de 17 años de una de las relaciones más sólidas y mediáticas de la farándula colombiana, la creadora de contenido Koral Costa confirmó el fin de su vínculo sentimental con el actor Omar Murillo, conocido como ‘Bola 8’. Tras semanas de especulaciones que inundaron las redes sociales, la influencer decidió enfrentar las críticas y desmentir las teorías que ponían en duda su integridad y las razones de su divorcio.

El fin de una era: 17 años de amor y un viaje definitivo
La noticia, que ha dejado fríos a sus seguidores, se confirmó a través de una dinámica de “caja de preguntas” en el perfil oficial de Instagram de la influencer. La ruptura se habría gestado tras un reciente paso de la pareja por Europa, viaje que, lejos de unirlos, parece haber marcado el punto final de su historia.
Al ser interrogada sobre si el divorcio era un hecho, Koral fue honesta: “Sí, pero no porque no haya amor”. Con estas palabras, la creadora de contenido dejó claro que, aunque el sentimiento persiste, la convivencia y los proyectos de vida tomaron rumbos distintos.
Koral Costa desmiente rumores sobre su orientación sexual y “contratos”
Fiel a su estilo directo y sin filtros, Costa abordó los rumores más ácidos que circulaban en plataformas como TikTok e Instagram. Uno de los señalamientos más recurrentes sugería que el matrimonio terminó porque a ella le gustaban las mujeres.
“Muchos dicen que mi esposo me dejó porque soy lesbiana. Si bien me parece hermosa y me encanta Ana del Castillo, jamás he dicho que voy a tener una relación con una mujer o convivir con ella”.
Asimismo, la influencer desestimó la teoría de que su unión con el actor de ‘El Man es Germán’ fuera un acuerdo legal o un “contrato” publicitario. “No tengo un contrato porque yo no pondría el amor por un papel; el amor lo tengo cuando lo siento”, sentenció, defendiendo la autenticidad de los casi 20 años que compartió con Murillo.

Diferencia de planes: La verdadera razón del adiós
A diferencia de lo que muchos “curiosos” especulaban sobre supuestas infidelidades o un carácter “insoportable” por parte de la creadora, la realidad parece ser más madura y dolorosa. Fuentes cercanas y las propias declaraciones de la artista sugieren que la diferencia de planes y propósitos personales y profesionales generó discusiones irreconciliables.
Mientras Omar Murillo continúa enfocado en su carrera actoral y proyectos empresariales, Koral ha decidido priorizar su propia evolución, asegurando que no es una mujer controladora, sino “la vieja más bacana del mundo”.
Un dardo venenoso para los “amigos de ocasión”
La separación también sirvió para que Koral filtrara sus amistades. La creadora aprovechó sus redes para enviar un mensaje a quienes solo la han buscado en los últimos días por “chisme”.
“Ahí los voy a dejar con su visto porque no les voy a responder, no les voy a contestar y si quieren saber el chisme síganlo sabiendo, por otro lado, porque por mí no”, afirmó con molestia, refiriéndose a personas que no la saludaron en festividades recientes, pero que ahora aparecen preguntando por su estado emocional.
Con este contundente cierre, Koral Costa pone una barrera a las falsas narrativas, demostrando que, aunque atraviesa un duelo amoroso, su imagen pública y su carácter permanecen inquebrantables.










