David Beckham construyó una segunda carrera después de retirarse del fútbol profesional en 2013. El exjugador inglés, que pasó por Manchester United, Real Madrid, AC Milan y Los Ángeles Galaxy se convirtió en uno de los nombres más reconocidos dentro y fuera de la cancha.

Gracias a ese reconocimiento internacional construyó un ecosistema empresarial que incluye equipos, inversiones deportivas, patrocinios y la producción audiovisual. Su proyecto más visible es Inter Miami, club de la Major League Soccer (MLS) que adquirió protagonismo tras la llegada de Lionel Messi en 2023.
Su experiencia como empresario lo puso en el radar de la dirigencia del fútbol. Según Sky Sport y Goal, dos de los medios más reconocidos del deporte inglés, su nombre fue propuesto como una de las alternativas que algunos sectores de la UEFA (Confederación de Europa) contemplan frente a Gianni Infantino, quien anunció que buscará la reelección por tercera vez en 2027.
La posibilidad resulta llamativa por el perfil del exfutbolista: tiene experiencia como propietario de un equipo, conoce el mercado estadounidense (el gran fuerte de Gianni Infantino) y mantiene una marca personal extremadamente popular, por lo que le pondría difícil la permanencia en el poder al suizo.
Inter Miami
La historia de Beckham en el mundo de los negocios comenzó cuando llegó como jugador en activo al LA Galaxy en 2007; allí negoció una cláusula que le permitía adquirir una franquicia de expansión de la MLS por 25 millones de dólares después de su retiro.
Eligió Miami como sede de su proyecto, pero la creación del club tuvo que sortear varios inconvenientes con los posibles socios e inversionistas, para la obtención de los terrenos de su sede deportiva y varios planes de estadio que fracasaron. Finalmente, el Inter Miami debutó en la liga en 2020.
El proceso acumuló pérdidas millonarias en sus inicios, sin embargo, el inglés mantuvo la apuesta hasta concretar el equipo y su infraestructura. Para abril de 2026 el equipo logró jugar su primer partido en el imponente Nu Stadium, recinto con capacidad aproximada para 27.000 espectadores.
El gran punto de inflexión deportivo y comercial llegó con Messi. Su contratación en julio de 2023 elevó la visibilidad internacional del club y abrió nuevas oportunidades de ingresos por entradas, patrocinios y giras. Con ello también empezaron a llegar los éxitos deportivos, tanto en el fútbol norteamericano como en los torneos de Concacaf (Confederación de Centroamérica, Norteamérica y el Caribe).
Forbes valoró al equipo en 1.350 millones de dólares en mayo de 2026 y calculó ingresos por 200 millones de dólares para la temporada 2024-2025. La publicación atribuyó parte de esa expansión al impacto del astro argentino, a la capacidad de Beckham para atraer patrocinadores de gran poder económico y a la gestión de Jorge Mas como administrador de la franquicia.

Salford City
Inter Miami no es su única experiencia como propietario. Beckham también invirtió en Salford City, equipo inglés vinculado al grupo de antiguos jugadores del Manchester United conocido como la Class of ’92. Entró como accionista en 2019 y en mayo de 2025 se incorporó a un nuevo consorcio junto a Gary Neville y otros empresarios que asumieron el control del club.
Aunque el club logró ascender hasta la League Two, cuarta categoría del fútbol inglés, su crecimiento no se ha traducido en un avance sostenido hacia las divisiones superiores, como sí ha sido el caso del Wrexham AFC de los actores Ryan Reynolds y Rob McElhenney, que ya está en la segunda división tras estar en quinta categoría.
En 2025 la BBC informó que el Salford era un proyecto deportivo con una fuerte presión financiera porque las pérdidas acumuladas durante siete años se estimaban en 22,5 millones de libras y el club seguía dependiendo de aportes de sus dueños. El consorcio fijó como objetivo alcanzar el Championship (segunda división) en un plazo de cinco años, una meta que exige inversión y mejores resultados deportivos.

Su influencia más allá de los clubes
Después del retiro, esa presencia se convirtió en una herramienta comercial para atraer marcas y conectar el fútbol con otras industrias. En 2025 firmó una alianza plurianual con Bank of America vinculada a iniciativas deportivas y a la preparación para el Mundial de 2026.
Ese perfil internacional puede resultar atractivo para quienes buscan una figura capaz de relacionarse con patrocinadores, clubes, jugadores y audiencias de distintas regiones. Sin embargo, la presidencia de la FIFA exige también respaldo institucional, capacidad para negociar con federaciones y experiencia en asuntos de gobernanza, regulación y distribución de recursos.
Por ello, Bein Sports, uno de los medios europeos más importantes, pone la candidatura del inglés como una idea poco viable en el corto plazo, porque aún no tiene un vínculo fuerte con los representantes de África y Sudamérica, quienes son abiertamente partidarios de Infantino.
Hasta el momento, Beckham ha mantenido reserva sobre su posición, aunque se espera que tome postura antes del 18 de noviembre, cuando se cierran las inscripciones de las candidaturas.
