La apuesta por el reciclaje en la industria del plástico.
La apuesta por el reciclaje en la industria del plástico. - Foto: Getty Images

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Invertir en reciclar: el futuro de la industria del plástico

Por: Cristian Halaby

La ciencia y las nuevas tecnologías hoy son vitales para la producción de plásticos más amigables con el ambiente y la adopción de procesos que permitan reutilizarlos una y otra vez.

En los últimos 50 años, la industria del plástico ha estado íntimamente ligada al desarrollo de la humanidad en prácticamente todas las áreas evolutivas. Este material ha estado presente en la preservación de los alimentos, el transporte de mercancías, el buen manejo de productos de consumo, la industria aeronáutica y las industrias tecnológicas del conocimiento. Sin el aporte del plástico las revoluciones del siglo XX y XXI no se habrían dado.

Pero en la actualidad, el bajo peso y la alta resistencia, que son sus mayores virtudes, también son consideradas sus grandes desventajas, porque son justamente esas características las que lo convierten en un producto que flota y tiene un largo periodo de vida.

Ante este problema, la industria colombiana se ha enfocado enérgicamente en trabajar por la reutilización de residuos para mitigar su llegada al mar y a otros sitios de disposición. Hoy se puede afirmar que se han realizado grandes inversiones en procesos de reciclado mecánico, que consiste en tomar un plástico y convertirlo en una materia prima, así como en reciclaje químico, qué devuelve el producto al monómero original para ser convertido nuevamente. Gracias a estos procesos, muchos de los plásticos qué son separados son reciclados de una forma u otra.

El dilema

Aunque las empresas le están apostando a transformar sus procesos para ir en línea con la conservación medioambiental, lo cierto es que existe un gran reto que involucra a las empresas de servicio público, que son las encargadas de recoger las basuras y que operan con contratos elaborados en base a kilómetros recorridos y toneladas de peso. Este modelo hace que para los operadores la separación en la fuente (hogares) no sea un negocio atractivo. Si estos pliegos de contratación tuvieran otro tipo de condiciones, la ecuación cambiaría y podríamos establecer estándares mundiales de reciclaje.

Pero mientras se replantean los modelos económicos asociados al reciclaje y manejo del plástico, algunos cambios ya se están dando gracias a la tecnología. Hoy, por ejemplo, se usan aditivos qué reaccionan a los componentes del plástico y generan pequeños canales de agua, lo que facilita que algunos microorganismos se coman y digieran las cadenas de carbono e hidrógeno en un periodo de entre uno y 5 años, una cifra muy alentadora si se tiene en cuenta los promedios de 500 a 1.000 años qué puede demorar un plástico convencional en degradarse.

El plástico es un material maravilloso qué ha sido decisivo para los seres humanos, y como la evidencia lo ha comprobado, la solución no es deshacernos de él, sino convertirlo en un material más amigable con el medioambiente con el compromiso de las personas y el desarrollo de mejoras tecnológicas.

*Presidente de la junta directiva de la Cámara Ambiental del Plástico