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Megaobra en Barranquilla para recuperar Tajamar y Bocas de Ceniza

El proyecto conectará el corredor hasta Puerto Mocho y consolidará la restauración de la Ciénaga de Mallorquín.

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3 de marzo de 2026, 12:35 p. m.
La iniciativa contempla adecuaciones para movilidad sostenible, fortalecimiento turístico y recuperación ecológica en la franja que bordea el río Magdalena hasta su desembocadura en el mar Caribe.
La iniciativa contempla adecuaciones para movilidad sostenible, fortalecimiento turístico y recuperación ecológica en la franja que bordea el río Magdalena hasta su desembocadura en el mar Caribe. Foto: Alcaldía de Barranquilla - API

La Alcaldía de Barranquilla anunció un ambicioso proyecto de recuperación urbana y ambiental que conectará el Tajamar con Bocas de Ceniza, en una intervención que promete transformar uno de los corredores naturales más emblemáticos de la ciudad. La iniciativa contempla adecuaciones para movilidad sostenible, fortalecimiento turístico y recuperación ecológica en la franja que bordea el río Magdalena hasta su desembocadura en el mar Caribe.

El anuncio se realizó destacando que la intervención permitirá que este tramo sea “tan caminable” como el recorrido que conecta Las Flores con Puerto Mocho, integrando el tren turístico, motos eléctricas y ciclorrutas, además de espacios para peatones, corredores deportivos y visitantes. La apuesta es que propios y turistas puedan recorrer el paisaje del “río grande” y contemplar la llegada a Bocas de Ceniza en condiciones seguras y organizadas.

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La intervención se suma a las obras ya ejecutadas en el malecón y en el Ecoparque de la Ciénaga de Mallorquín, un ecosistema estratégico que en los últimos años ha sido objeto de procesos de restauración ambiental. La recuperación de este cuerpo de agua ha sido presentada como uno de los hitos de la actual administración, no solo por su impacto ecológico sino por su potencial como atractivo turístico y espacio de educación ambiental.

El proyecto sobre el Tajamar y Bocas de Ceniza tiene, además, un componente social relevante. Las autoridades hicieron énfasis en que la intervención beneficiará a las comunidades que han habitado históricamente la zona, muchas de ellas dedicadas a la pesca artesanal. La intención es que quienes han vivido “toda la vida” en este sector puedan integrarse a la nueva dinámica turística sin perder su identidad productiva y cultural.

Playa de Puerto Mocho
La Alcaldía de Barranquilla anunció un ambicioso proyecto de recuperación urbana y ambiental que conectará el Tajamar con Bocas de Ceniza. Render de la megaobra. Foto: Alcaldía de Barranquilla - API

Mirar al Magdalena

Bocas de Ceniza, el punto donde el río Magdalena se encuentra con el mar Caribe, es uno de los símbolos geográficos más importantes de Barranquilla. Sin embargo, durante décadas ha enfrentado problemas de acceso, deterioro ambiental y limitaciones en infraestructura.

Con esta nueva fase de intervención, la administración busca consolidar un corredor ecológico y recreativo que articule río, ciénaga y mar bajo una misma narrativa de recuperación urbana.

El anuncio también refuerza la estrategia de la ciudad de “darle la cara al río”, una política que ha venido marcando el desarrollo reciente de Barranquilla. La revitalización del frente fluvial ha permitido reconfigurar la relación histórica entre la ciudad y el Magdalena, pasando de ser un espacio marginado a convertirse en un eje de desarrollo cultural, deportivo y turístico.

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Aunque no se detallaron fechas exactas de inicio o finalización de las obras, desde la administración se aseguró que el proyecto será presentado oficialmente en los próximos meses. La expectativa es que, una vez ejecutado, el corredor Tajamar–Bocas de Ceniza se consolide como uno de los principales atractivos del Caribe colombiano, potenciando el turismo sostenible y fortaleciendo el sentido de pertenencia de las comunidades locales.

Con esta nueva intervención, Barranquilla continúa apostándole a la recuperación ambiental y a la integración de sus ecosistemas estratégicos dentro del modelo de ciudad, en una apuesta que combina infraestructura, sostenibilidad y desarrollo social.