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El humo se eleva desde la sede del Partido Democrático Kurdo de Irán, tras ataque en el norte de Irak. -Foto: Reuters.
El humo se eleva desde la sede del Partido Democrático Kurdo de Irán, tras ataque en el norte de Irak. -Foto: Reuters. - Foto: Reuters

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Al menos siete muertos dejan bombardeos en el norte de Irak

Los ataques fueron atribuidos a la Guardia Revolucionaria iraní.

Siete muertos y más de veinte heridos es el balance que deja un ataque, atribuido a Irán, en la región del Kurdistán iraquí. El Ministerio de Salud de Erbil (capital de esa zona) indicó que cuatro de los decesos se produjeron en el área de Koysinjaq y los otros tres en Sherawa.

Un alto funcionario de la administración autónoma dijo a la AFP que había “civiles entre las víctimas”. Después de conocerse el ataque, Irak no tardó en convocar al embajador iraní como protesta por los bombardeos.

Poco antes de que el gobierno autónomo se pronunciara, el Partido Democrático del Kurdistán de Irán (PDKI), que compone un brazo armado kurdo iraní, aseguró que dos de sus integrantes habían muerto en medio de un “bombardeo de Teherán”.

Mediante un comunicado, el PDKI señaló que “según informaciones preliminares, dos personas resultaron muertas y varios peshmergas (combatientes kurdos) heridos”. Recientemente, la artillería iraní tuvo en su radar la zona en las que hoy se detonaron los hechos, pero sin causar hasta entonces daños de “consideración”.

La agencia de noticias Tasnim recogió que la Guardia Revolucionaria Iraní había atacado lo que consideraba “posiciones de grupos terroristas” con “misiles de precisión” y drones, sin entregar un reporte de fallecidos. Un miembro del partido PDKI señaló que en la zona “hay mujeres y niños” y subrayó la presencia de varias bases de grupos kurdo-iraníes en las inmediaciones.

Estos ataques tienen lugar cuando la República Islámica permanece, desde hace dos semanas, bajo un clima de tensión por las protestas contra la muerte de la joven Mahsa Amini. Las manifestaciones han derivado en enfrentamientos con la Policía y se han extendido a otros lugares como Siria y Londres.

Enfrentamientos en las calles de Bagdad

Este miércoles 28 de septiembre, los enfrentamientos entre manifestantes y las fuerzas de seguridad volvieron a tomarse las calles de Bagdad (capital iraquí). Esto cuando el parlamento sesionaba sobre la dimisión del presidente del legislativo, Mohamed al Halbusi.

Algunos de los ciudadanos que participaron en la protesta aseguraron que se oponían a la jornada programada en el Parlamento. También exigían que ese órgano fuera disuelto y, en su lugar, se convocara a elecciones anticipadas.

La crisis en curso aumento de nivel cuando el clérigo chiíta, Moqtada al-Sadr, se retiró del proceso político, un hecho que desencadenó en multitudinarias movilizaciones e intentos de irrupción en las entidades oficiales.

Quien encabezaba el Parlamento del país asiático argumentó que una de las motivaciones para renunciar respondía a la falta de consenso de una mayoría política. También, en razón al aplazamiento de la sesión del pleno que estaba programada para el 20 de septiembre.

Por su parte, el primer ministro de Irak, Mostafá al Kazemi, anunció en los últimos días una mesa de negociaciones con el objetivo de desestancar el panorama político. Durante su intervención en la Asamblea General de la ONU, dijo que había “llegado el momento de reconstruir la región sobre la base de la política equilibrada”.

Las más recientes protestas (impulsadas por seguidores del clérigo Al Sadr) se desarrollaron en las inmediaciones de lo que se conoce como la Zona Verde de la capital y se saldaron con 30 muertos. Allí están ubicadas las entidades diplomáticas y gubernamentales más importantes del país.

Irak permanece sumida en una crisis política y social, permeada por años de guerra, sanciones y conflictos civiles. Ahora la nación sigue sin un Gobierno, en lo que se traduce como el periodo más extenso desde la invasión estadounidense (de 2003) que llevó a derrocar a Saddam Hussein.