La Asamblea Legislativa de El Salvador aprobó este juevesn la prisión perpetua para menores de 18 años que cometan homicidio, violación o terrorismo, en medio de la “guerra” contra las pandillas que impulsa el presidente Nayib Bukele y que ya cumple cuatro años.
La reforma a la Ley Penal Juvenil incorpora la prisión perpetua dentro del catálogo excepcional para menores en conflicto con la ley penal. Esta medida forma parte del endurecimiento de la legislación contra el crimen promovido por el Gobierno.
El nuevo marco legal elimina el procedimiento especial juvenil que antes se aplicaba en casos de delitos graves. Sin embargo, el texto contempla revisiones periódicas de la pena perpetua para evaluar el nivel de rehabilitación del condenado y el riesgo que representaría su eventual liberación bajo un régimen de “libertad controlada”.
La Asamblea también ratificó una reforma constitucional aprobada el pasado 17 de marzo a propuesta de Bukele, en medio de críticas de organizaciones no gubernamentales que lo acusan de cometer “crímenes de lesa humanidad” en su lucha contra la delincuencia.

El documento establece que “la pena perpetua sólo se impondrá a los homicidas, violadores y terroristas (pandilleros)”. La reforma recibió el respaldo de 58 de los 60 diputados del Congreso unicameral. La normativa entrará en vigor ocho días después de su publicación en el Diario Oficial.
“Le hemos dado a las familias salvadoreñas la tranquilidad de que ninguno de estos criminales volverá a ver la luz del sol”, aseguró el presidente de la Asamblea Legislativa, Ernesto Castro.

Desde la oposición, el diputado de la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena), Francisco Lira, cuestionó la medida y afirmó que “miles” de salvadoreños “sin vínculo de pandillas” continúan “esperando un juicio justo”. También lamentó que “gente buena esté pagando por algo que no hizo”.
Además, el parlamento aprobó reformas al Código Penal para que los juzgados de lo Criminal tengan competencia exclusiva en los procesos contra adultos y menores que cometan delitos sancionados con prisión perpetua.

Estos tribunales también realizarán la revisión obligatoria de las condenas. En el caso de menores, los jueces podrán evaluar un régimen de libertad controlada después de que el condenado cumpla 25 años de prisión. Para los adultos, la revisión se realizará cuando hayan purgado entre 30 y 40 años de cárcel.
Antes de esta reforma, la legislación salvadoreña establecía una condena máxima de 60 años de prisión y permitía reducir la sentencia por buena conducta o por trabajos en beneficio de la comunidad.

En la misma jornada, el parlamento prorrogó por 30 días más el régimen de excepción con 57 votos. Esta medida permite detenciones sin orden judicial y forma parte de la estrategia de seguridad del Gobierno, justo cuando este viernes se cumplen cuatro años de su implementación.
Según cifras oficiales, las autoridades han detenido a 91.650 presuntos pandilleros desde el inicio del régimen de excepción. De ese total, unos 8.000 recuperaron su libertad tras comprobarse su inocencia.
Sin embargo, organizaciones de derechos humanos aseguran que muchas personas inocentes aún permanecen en prisión.
*Con información de AFP.
