El nuevo presidente de Chile, José Antonio Kast, puso en marcha este lunes la construcción de barreras en la frontera con Perú, una de sus principales promesas de campaña para frenar el ingreso de migrantes irregulares provenientes de ese país y de Bolivia, constató AFP.
El gobierno dio un plazo de 90 días para levantar estas barreras, aunque aún no ha precisado qué tipo de infraestructura se instalará a lo largo de las zonas fronterizas del norte del país.
“Hoy, comenzamos a frenar la migración irregular”, dijo Kast a los medios, frente a una máquina excavadora que abría una zanja profunda en las cercanías del paso fronterizo de Chacalluta, en la ciudad de Arica, limítrofe con Perú.
El plan también contempla obras en las regiones de Antofagasta y Tarapacá, donde se ubica Colchane, paso fronterizo con Bolivia que en los últimos años se ha convertido en uno de los principales puntos de ingreso de migrantes irregulares a territorio chileno.

Según datos oficiales, en Chile —país con cerca de 20 millones de habitantes— viven alrededor de 337.000 migrantes en situación irregular, de distintas nacionalidades.
Dentro de la población extranjera, los venezolanos representan el grupo más numeroso. La Plataforma de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes (R4V) estima que unos 669.000 venezolanos residen actualmente en el país, aunque esa cifra incluye tanto a personas con estatus migratorio regular como irregular.

La semana pasada, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, confirmó que su gobierno trabaja junto con Kast en la habilitación de un corredor humanitario para facilitar el tránsito de migrantes en la región.
Por su parte, el ministro del Interior de Chile, Claudio Alvarado, aseguró que las “barreras físicas” tendrán una extensión aproximada de 500 kilómetros.

El denominado “Escudo fronterizo”, anunciado por el mandatario chileno meses atrás, también incluye el despliegue de más militares en las zonas limítrofes y el uso de tecnologías de vigilancia para reforzar el control territorial.
Kast, de 60 años, afirmó este lunes que en los últimos años “Chile ha sido vulnerado por la inmigración ilegal, el narcotráfico y el crimen organizado”.

Sin embargo, los ingresos irregulares han registrado una “disminución sostenida” desde el pico alcanzado en 2021, según datos del Servicio Nacional de Migraciones de Chile.
En 2025, las denuncias por ingresos por pasos no habilitados cayeron un 10,2 % frente al año anterior, con un total de 26.275 casos registrados, de acuerdo con cifras oficiales.
*Con información de AFP.
