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Comunidad linchó y asesinó a hombre porque su hijo mató a un vecino en Argentina

La horda que decidió tomar justicia por mano propia además incendió la vivienda de la familia del joven señalado del primer asesinato.


Un lamentable hecho de justicia por mano propia es registrado por medios locales de Argentina, donde dan cuenta del caso de un hombre de 36 años, quien fue sacado de su residencia por una numerosa turba de vecinos, luego de que se enteraran que el hijo de la víctima, un joven de 17 años, estaba involucrado en un caso de asesinato de otro de los vecinos del sector.

La víctima de la horda, conformada, según medios locales por cerca de 300 vecinos, fue identificado como Gustavo Rufino, conocido en el barrio como ‘El Manco’, fue sacado de su casa por los indignados, quienes lo arrastraron por las calles del barrio, y le propinaron una fuerte golpiza que terminó derivando en su muerte.

Acto seguido, los enfadados vecinos decidieron seguir tomando la justicia por mano propia, yendo un poco más allá, pues, en tanto el padre del joven señalado de asesinato había negado su presencia, estos, incrédulos, decidieron comprobar los hechos por sí mismos, y tras ingresar a la casa, prendieron fuego al inmueble, generando sensibles daños en su estructura, y haciendo que las llamas consumieran los enceres.

Debido al elevado número de personas que conformaron la turba, las autoridades tuvieron problemas para lograr controlarla, y poder acceder hasta la vivienda que se consumía en llamas, para poder responder a la emergencia, evidenciando el panorama mortal, para posteriormente proceder con el levantamiento del cadáver de Rufino y el inicio de la recolección de material probatorio para esclarecer lo ocurrido.

Según detallan medios argentinos, como el diario El Clarín, los hechos de la toma de justicia por mano propia ocurrieron la tarde del pasado domingo, 12 de junio, en un barrio conocido como Santa Mónica, en la ciudad de Sáenz Peña, provincia de Chaco, al norte de Argentina.

El hecho que desató la furia de la sociedad

De acuerdo con las autoridades locales, que actualmente adelantan la investigación de los dos casos de asesinato, el primer escenario, el que desató la furia colectiva, ocurrió ese mismo domingo en horas de la madrugada, cuando un hombre de 35 años, identificado como Luis Pereyra, fue objeto de un mortal atraco, del cual serían responsables dos personas, una de ellas, un menor de 17 años.

Pereyra fue hallado por cuerpos de emergencia del sector, previo aviso de la comunidad, y remitido, en estado crítico, a una clínica local, donde falleció producto de una sensible herida en el cráneo.

Pese a que las autoridades ya se encontraban sobre la pista de los presuntos responsables del asesinato, luego de haber practicado la correspondiente necropsia, y de haber recibido la denuncia por parte de la pareja del occiso, varios vecinos del sector resolvieron tomar la justicia por mano propia, y emprendieron la búsqueda del joven señalado del crimen.

No obstante, al llegar a la residencia de la familia del joven, presunto responsable del asesinato de Pereyra, y ante la negativa del padre, la turba decidió emprender en su contra, derivando en hechos de igual magnitud que el crimen que buscaban vengar, pues, además del asesinato del padre, terminaron por incendiar la vivienda.

En el marco de las correspondientes investigaciones, la Policía local afirmó que ya logró la aprehensión del joven de 17 años, acusado del crimen inicial, quien se encontraba escondido en la casa de su abuelo, en otro barrio, dadas las circunstancias ya conocidas y el destino final de su padre.

De momento, el joven es investigado como presunto responsable del caso de asesinato, mientras que las autoridades desarrollan la investigación paralela para encontrar los responsables del segundo caso de asesinato, además de los hechos vandálicos y criminales que lo enmarcaron.

A través de las redes sociales, usuarios compartieron un video en el que se observan fuertes imágenes del momento en que vecinos arrastran por las calles el cadáver de Gustavo Rufino, evidenciando la brutalidad de los hechos.