La destitución de la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, abrió un nuevo episodio de incertidumbre dentro de la administración del presidente Donald Trump, donde varios altos funcionarios temen ser los siguientes en salir del gobierno, según un reporte publicado por The Atlantic.
De acuerdo con la revista, la salida de Bondi, que se produjo tras el cese de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, generó preocupación inmediata entre miembros del gabinete, quienes comenzaron a monitorear posibles decisiones del presidente sobre nuevos cambios en su equipo más cercano.
En ese contexto, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, destituyó al jefe de Estado Mayor del Ejército, el general Randy George, en medio de un ambiente descrito por la publicación como de alta tensión interna.

El reporte señala que la Casa Blanca mantiene conversaciones sobre la posible salida de otros funcionarios, entre ellos el director del FBI, Kash Patel, el secretario del Ejército, Daniel Driscoll, y la secretaria de Trabajo, Lori Chavez-DeRemer. Según fuentes citadas por la revista bajo condición de anonimato, el momento de estas decisiones aún es incierto y el presidente no ha tomado determinaciones finales.
La publicación afirma que esta dinámica marca un cambio respecto a la postura inicial del mandatario, quien durante buena parte de su segundo mandato evitó destituir a altos funcionarios. Ya que buscaba evitar concesiones políticas a demócratas y medios de comunicación.

Sin embargo, ese criterio habría cambiado en medio de un contexto político adverso para el mandatario. The Atlantic señala que la disminución del apoyo al presidente tras el inicio de la guerra contra Irán ha influido en el nuevo enfoque dentro de la Casa Blanca.
En el caso de Bondi, la revista describe una gestión alineada con las prioridades del presidente. Durante su tiempo en el cargo, la exfiscal general promovió investigaciones y acciones judiciales contra adversarios políticos y sostuvo públicamente afirmaciones alineadas con la narrativa de Trump, incluyendo cuestionamientos sobre las elecciones de 2020 que el líder republicano perdió contra Joe Biden y de las cuales asegura que se cometió fraude.

A pesar de ello, el reporte sostiene que su salida respondió a la percepción del presidente sobre su desempeño. Según una fuente citada, Trump la consideraba “una persona que carecía de ‘inteligencia y valentía’”.
El artículo también recoge críticas internas al funcionamiento del Departamento de Justicia durante su gestión. “Están enviando a ineptos” para defender a la administración en tribunales, afirmó un funcionario de otra agencia citado por la revista.

Bondi, por su parte, defendió su desempeño tras su salida. En una publicación en la red social X, aseguró que su gestión fue “sumamente exitosa” y la calificó como “sin duda el primer año más trascendental del Departamento de Justicia en la historia de Estados Unidos”.
En paralelo, el portavoz de la Casa Blanca, Davis Ingle, defendió al equipo de gobierno. “Trump cuenta con el gabinete y el equipo más talentosos de la historia de Estados Unidos. Patriotas como Kash Patel, Lori Chavez-DeRemer y Dan Driscoll están implementando incansablemente la agenda del presidente y logrando resultados extraordinarios para el pueblo estadounidense”, señaló en un correo electrónico citado por la revista.

El reporte también indica que ya hay movimientos internos para reemplazar a Bondi. Figuras cercanas al presidente, como Alina Habba y Jeanine Pirro, estarían interesadas en el cargo. Asimismo, menciona al administrador de la Agencia de Protección Ambiental, Lee Zeldin, y al senador Mike Lee como posibles aspirantes.
Según The Atlantic, los rumores sobre la salida de Bondi venían circulando desde hace meses. “Esto lleva tiempo gestándose en la administración”, afirmó una persona cercana a la Casa Blanca citada en el artículo. “Hay una sensación general de desconcierto: no está consiguiendo muchas victorias ni generando buena prensa”.
