Donald Trump, presidente de Estados Unidos, declaró este martes, 12 de mayo, que “todos” los presos políticos en Venezuela serán liberados, al mismo tiempo que elogió de nuevo el “gran trabajo” de su homóloga Delcy Rodríguez.

“Vamos a sacarlos a todos” de las cárceles, dijo el mandatario a la prensa antes de emprender un viaje hacia China.
“Delcy está haciendo un gran trabajo”, aseguró el mandatario republicano, que ordenó la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa en enero.
“El pueblo de Venezuela está encantado con lo que ha pasado. Ni siquiera se lo pueden creer. Están bailando en las calles”, aseguró Trump.
Las declaraciones se producen un día después de que el presidente norteamericano insistiera nuevamente en la idea de que Venezuela se convierta en el estado número 51 de Estados Unidos, una propuesta que no ha agradado al actual Gobierno venezolano, que sigue dispuesto a mantenerse en el poder.

“Tenemos a Exxon, tenemos a Chevron, tenemos a todas las grandes compañías —petroleras— en el país, y Venezuela ahora está ganando más dinero del que ha ganado en los últimos 25 años”, afirmó Trump.
La salida del poder de Nicolás Maduro provocó una oleada de cambios políticos y económicos en el país latinoamericano, en buena parte gracias al levantamiento de sanciones sobre el petróleo venezolano por parte del Departamento del Tesoro estadounidense.

No obstante, según los planes de la Casa Blanca, esta apertura económica debe estar acompañada de una transición política que desemboque en elecciones libres y transparentes.
Sin embargo, desde Caracas se ha mostrado una postura ambivalente sobre cuál es el siguiente paso dentro del régimen chavista. Lo único que parece claro es que no se convocarán elecciones presidenciales en el corto plazo, como ha asegurado Diosdado Cabello en varias ocasiones durante el último mes.

En ese contexto, la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática debía representar uno de los principales avances dentro de esa transición vigilada por Washington. El gobierno presidido por Rodríguez asegura que la medida benefició a más de 8.000 personas, aunque la cifra ha sido cuestionada por familiares y organizaciones de derechos humanos.
Además, desde su creación, la ley fue duramente criticada porque dejaba por fuera a casi 400 presos por motivos políticos, según la organización Foro Penal.

A finales de abril, el Gobierno venezolano informó que la amnistía había llegado oficialmente a su fin, por lo que ninguna otra persona detenida por motivos políticos podría acceder a sus beneficios.
La lentitud en las liberaciones y la falta de claridad sobre el número real de excarcelados también generaron cuestionamientos internacionales. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos advirtió la semana pasada que solo 186 personas obtuvieron libertad plena, mientras que otras 554 salieron de prisión bajo medidas cautelares.
*Con información de AFP.
