El presidente estadounidense, Donald Trump, confirmó el viernes que se perderá la boda de su hijo primogénito en las islas Bahamas, a causa de lo que describió como “circunstancias relacionadas con el gobierno”. El mandatario había dicho el jueves que la guerra con Irán entorpecía sus planes de asistir este fin de semana al enlace de Donald Trump Jr. con Bettina Anderson.
“Aunque tenía muchas ganas de estar con mi hijo, Don Jr., y el miembro más reciente de la familia Trump, su futura esposa Bettina, circunstancias relacionadas con el Gobierno y mi amor por los Estados Unidos de América no me permiten hacerlo”, escribió Trump en su red Truth Social.

“Creo que es importante que permanezca en Washington, en la Casa Blanca, durante este período tan importante. ¡Felicitaciones a Don y a Bettina!”, añadió. La Casa Blanca informó luego que Trump canceló un viaje de fin de semana que tenía previsto a su club de golf en Nueva Jersey y que permanecerá en la capital estadounidense.

Trump no especificó por qué se trata de un “período tan importante”, aunque coincide con un momento en el que las conversaciones para poner fin a la guerra en Oriente Medio parecen ingresar en una fase decisiva.
Irán está examinando una nueva propuesta de Estados Unidos y el jefe de las Fuerzas Armadas de Pakistán, país que actúa como mediador, viajó a Teherán en un intento por acercar posiciones entre las partes.

Al mismo tiempo, el gobierno de Trump ha endurecido su postura con respecto a Cuba. Esta semana presentó formalmente cargos contra el expresidente cubano Raúl Castro por el derribo de avionetas civiles en 1996. El ejército estadounidense también ha enviado un portaaviones y sus buques de guerra de escolta al Caribe.

Esto a pesar de que aseguró que Estados Unidos no necesita llevar a cabo una escalada con Cuba porque el país se está derrumbando solo, según declaró este miércoles tras la histórica inculpación del expresidente Raúl Castro.
“No habrá una escalada, no hace falta. Se está cayendo a pedazos. Realmente perdieron el control de Cuba”, declaró a los periodistas el mandatario estadounidense tras el anuncio de que su Departamento de Justicia quiere meter en la cárcel a Castro, de 94 años, por el derribo de dos avionetas en 1996.

La inculpación es un “momento muy importante”, añadió Trump, que somete a una gran presión a la isla comunista, sin energía a causa de un bloqueo naval estadounidense contra buques petroleros. “Creo que ha sido un momento muy grande, no solo para los cubanoestadounidenses, sino para las personas que vinieron de Cuba y quieren regresar a Cuba”, explicó.
Con información de AFP.
