Donald Trump exigió tener la aprobación final del nuevo líder de Irán después de elegir al próximo presidente de Venezuela.
“Están perdiendo el tiempo. El hijo de Jamenei es insignificante. Tengo que participar en el nombramiento, como con Delcy [Rodríguez] en Venezuela”, declaró Trump a Axios, en respuesta a los informes de que Mojtaba, hijo del ayatolá asesinado, es el probable sucesor.
“El hijo de Jamenei me resulta inaceptable. Queremos a alguien que traiga armonía y paz a Irán”, declaró Trump, añadiendo que Estados Unidos volvería a estar en guerra dentro de cinco años si el heredero asume el cargo de líder supremo de Irán.

Las declaraciones de Trump sobre su interés por influir en la elección de las nuevas autoridades iraníes contrastan con la retórica estadounidense que negaba que la operación militar tuviera como motivación principal un cambio de régimen y sí poner en jaque las aspiraciones nucleares de la nación persa.
Hace unos días, el propio Trump alardeó de que las fuerzas estadounidenses habían matado a una importante parte de la cúpula del poder iraní y reconoció que algunos de los candidatos que su administración había barajado murieron durante las operaciones. “Muy pronto no conoceremos a nadie”, dijo.

En otra entrevista para Politico, Trump ha asegurado que si Jamenei no delegó en su hijo es porque “dicen que es un incompetente” y ha advertido que él va a tener “un gran impacto” en el futuro político de Irán o no habrá acuerdo.
“Trabajaremos con el pueblo y el régimen para asegurarnos de que llegue alguien que pueda construir un Irán de manera adecuada, pero sin armas nucleares”, dijo, volviendo a incidir en que se ha de elegir a un nuevo líder que no provoque que Estados Unidos tenga que poner en marcha una guerra nuevamente.

Asimismo, ha rechazado las preocupaciones de la sociedad estadounidense sobre el impacto que esta guerra puede tener en la economía o en el precio de la gasolina, y ha asegurado que “a la gente le encanta lo que está pasando”.
“Estamos eliminando una amenaza para Estados Unidos, una amenaza grave y lo estamos haciendo como no se ha visto antes (...) Estamos siendo quirúrgicos”, severó, en contraste con los más de 1.200 muertos que la guerra ha provocado ya en Irán, según las autoridades de Teherán.

Las declaraciones de Trump sobre su interés por influir en la elección de las nuevas autoridades iraníes contrastan con la retórica estadounidense que negaba que la operación militar tuviera como motivación principal un cambio de régimen y sí poner en jaque las aspiraciones nucleares de la nación persa.
*Con información de Europa Press.
